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FÚTBOL

'¿Qué ha venido a hacer Neymar a Francia?'

"¿Qué ha venido a hacer Neymar a Francia?"

jueves 16 de noviembre de 2017, 19:58h
Actualizado el: 16 de noviembre de 2017, 20:20h
El futbolista brasileño es el centro de una sospecha prolongada que ha arreciado en las últimas semanas. Por M. Jones

De Neymar se ha filtrado que no se habla con Edinson Cavani -tras la disputa espontánea por la jurisdicción en el lanzamiento de las faltas y penaltis en el PSG-, que no aguanta la exigente metodología de trabajo de su entrenador -Unai Emery-, que a los dos meses de haber aterrizado en París ya se habría arrepentido de abandonar Can Barça, que ha conformado una suerte de guetto brasileño en el vestuario parisino -en perjuicio de la unidad del camarín- y que estaría viendo con buenos ojos una salida al Real Madrid que asentara su candidatura a ser el próximo patrón del Balón de Oro.

Además, se cuenta que en esta semana pagó para que cerraran un cine y poder ver, junto a su pandilla de amigos, una nueva entrega de una saga de Hollywood de superhéroes; se explica que vive en la misma mansión que le fue entregada a Ronaldinho cuando lució os colores azul y rojo del PSG -Bougival, una finca de 6.000 metros cuadrados, 15.000 euros mensuales de alquiler y en la que convive con una veintena de personas, entre amigos y familiares-; se relata que recibe el trato de un Jefe de Estado en la ciudad; y que cuenta con dos fisios exclusivos que le siguen a todos los partidos.

En lo relativo al verde, se cuenta que la directiva habría dado orden de protegerle en los entrenamientos, quedando prohibido defenderle con intensidad, es decir, entrarle si tiene la pelota con la pulsi ón competitiva natural del balompié. Y medios galos, los emisores de cada punto expuesto, también han deslizado una información que desacredita a Emery: se le habría permitido desatender el trabajo defensivo en los partidos, por mandato de las altas esferas.

Entonces, todo ello, sumado a la dimensión internacional que ha adquirido la marca Neymar tras los Juegos Olímpicos y su paso por Barcelona -participación en la última película de Vin Diesel incorporada- y a la genuina vocación por la diversión que el futbolista predica, también, cuando está fuera del Parque de los Príncipes -como hizo a lo largo y ancho de su estelar y precoz carrera-, han llevado este jueves a Eric Cantona a proclamar: "Con 25 años y jugando con Brasil y en el Barcelona, uno se pregunta que ha venido a hacer en el campeonato francés para jugar contra el Guingamp o el Amiens. ¿Qué ha venido a hacer al campeonato francés?".

Los 222 millones de euros desembolsados por el club con respaldo catarí -como denuncia Tebas de manera insistente- son el ingrediente definitivo. Pero, cuidado, salvo una salida de tono ante el Olympique de Marsella que le costó una sanción, el rendimiento de Neymar es irreprochable desde que hizo las maletas y aterrizó en la París para trazar una trayectoria más parecida a la de Michael Jordan que a la de Messi. Tanto en su club, al que lidera como el gobernador de un ataque maravilloso que asusta en la Champions League, como en la Canarinha, a la que ha conducido hacia la excelencia en la fase clasificatoria para el Mundial de 2018.

La sospecha sobre el compromiso del estelar extremo regateador no es nueva. A días de competir en los Juegos de Río -que acabaría ganando para dar a Brasil el único título que le faltaba-, se enfrentó a los medios de comunicación en una rueda de prensa para el recuerdo. A finales de julio de 2016, y con el país todavía herido por la derrota en las semifinales de su Mundial ante Alemania, declaró lo siguiente: "No soy un tipo perfecto. Me gusta salir, tengo mis amigos, mi familia, ¿Por qué no puedo salir? Lo voy a hacer si tengo conciencia de lo que tengo que hacer el día siguiente. Es parte de mi vida particular".

"¿Me puede mirar? Gracias", reclamó al periodista que le había criticado su actividad nocturna al considerarle como el referente del fútbol de toda una nación -rol que asumió desde demasiado joven por la falta de talento a su alrededor-. Y prosiguió: "Pero te respondo sin maldad. ¿Si tuvieras 24 años, tuvieras todo lo que gané y todo lo que tengo, serías el mismo? Eso te pregunto".

El 10 de noviembre, con su selección clasificada brillantemente para Rusia, volvió a usar los micrófonos para defenderse de la sospecha que le persigue. A él y a su padre, sobre todo después de la fórmula con la que salió del Santos y del Barça. Compareció en el marco de las citas amistosas que la Verdeamarelha había comprometido, junto a su seleccionador. Lo hizo de manera extraordinaria, sin que su presencia estuviera en el plan del día.

"La historias que se están inventando vienen incomodándome mucho, porque están inventando muchas historias que no son verdad, yo no tengo ningún problema con Cavani, no tengo ningún problema con mi entrenador, sino todo lo contrario", resaltó. "Comparezco por voluntad propia, con la felicidad de hablar, de decir lo que pienso y que se escuche mi opinión de mi propia boca", expuso para hacer hincapié en que "es una cosa que me viene incomodando, las invenciones de los que no están dentro del club, que no están en nuestro día a día". "Hablan tonterías, inventan cosas, y eso acaba incomodándome. Les pido que paren, que sean correctos y ahora digo de mi boca que no hay más", sentenció.

"Lo que quiero es ser feliz, no quiero incomodar a nadie. No vine (a París) a incomodar a ninguno ni a crear ninguna confusión, sino todo lo contrario: yo vine a ayudar, para sumar y también para ser importante para el equipo, hacer mi papel dentro del campo y hacer las cosas como el entrenador me manda. Salí del Barcelona feliz y continúo feliz. El recibimiento que recibí en París fue muy grande, todo el mundo me trató con cariño, con respeto. Eso me dejó más tranquilo y mucho más feliz y queriendo más, queriendo jugar con mis compañeros y entrenar con ellos", zanjó.

Y concluyó repitiendo el lamento relativo a su imperfección inherente a la especie: Soy un ser humano como cualquiera de vosotros, tengo días de buen humor, días felices, días que no, lloro, me enfado, me equivoco bastante... pero estoy aquí para aprender todos los días. Pido disculpas por mis errores, porque siendo un jugador de fútbol que es un ídolo para mucha gente se tiene que ser perfecto y muchas veces yo no lo soy, y ahí es donde vienen las crisis entre las personas, pero soy un chico de 25 años que viene aprendiendo mucho y todavía me voy a equivocar muchas veces. Siento que tengo que cambiar, que mejorar, no lo digo para todo el mundo, lo digo para mí".

De inmdiato tomó la palabra el seleccionador que lanzó a los brasileños hasta el estatus de favoritos. Adenor Leonardo Bachi 'Tite' argumentó que Neymar, la pieza nuclear de su sensacional obra, recibe muchas provocaciones cuando juega, por su estilo. Y subrayó que, desde el prisma, humano, es un elemento principal dentro del vestuario. En ese momento las lágrimas derrotaron a la tensión nerviosa del futbolista acostumbrado a vivir rodeado de focos desde los 17 años pero claramente sobrepasado.

"Hemos trabajado juntos desde hace un año y medio y puedo hablar de su carácter, de su grandeza en el vestuario. Somos seres humanos, a veces sufrimos faltas y reaccionamos de forma equivocada. Yo ya reaccioné de forma equivocada en mi carrera, pero no debemos cuestionar la índole. Puedo hablar del carácter, de la índole y del gran corazón que tiene Neymar", manifestó el técnico que llevó al Corinthians a ganar la Copa Libertadores y el Mundial de Clubes en 2012.

Este jueves también tomó la palabra el presunto agraviado por la llegada del talentoso brasileño a su equipo. Unai Emery, molesto por lo reiterado de las preguntas sobre su relación con Ney y, en estos últimos tiempos, con la hipótesis de una salida prematura del jugador, hizo una foto de situación. "Cuando fichamos a Neymar fue con un objetivo claro, que se quede, y él se va a quedar aquí", esputó a los medios que tanto le han cuestionado.

"Lo más importante con Neymar es lo que vivimos día a día, y no lo que leemos en la prensa. Además, todos los futbolistas son personas antes que jugadores y hay que encontrar los vínculos emocionales que cada uno necesita. Por eso, cada persona necesita su tiempo de adaptación", especificó para dar carpetazo al asunto, de momento, destacando el trabajo psicològico que ha hecho con Ney el seleccionador Tite. ¿Qué ha venido a hacer a París? De momento, a jugar un fútbol sublimado -que ha disparado la atención mundial en la Ligue 1, amén de su factura estética-, de los más elevados de su carrera. Carlo Ancelotti y su acribillado Bayern pueden ofrecer una idea de esto último.

"No he venido a buscar protagonismo aquí, he venido a buscar nuevos desafíos, retos, títulos... Ahora es el momento correcto", declaró en la presentación oficial con el Paris Saint-Germain.

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