SEXTA CONSECUTIVA A LA BAJA
La semana en que la Bolsa tuvo vértigo
domingo 27 de enero de 2008, 22:45h
Seis semanas a la baja no es un dato como para desdeñarlo. Por sectores, la banca se comportó bien y la energía con pérdidas importantes. Banco Popular subió un 6,38 por ciento, seguido de Banesto (2,09), Banco Sabadell (1,82) y BBVA (0,07). Por el contrario, Bankinter terminó la semana con un descenso del 4,74 por ciento y Santander, con un recorte del 2,81 por ciento. Sacyr Vallehermo se llevó lo peor, con un descenso del 11,34 por ciento, por delante de Endesa (-8,12 por ciento) e Iberia (-7,54), Unión Fenosa (-6,52), ACS (-5,72), Gas Natural (-5,66), REE (-4,90), Enagás (-4,88) y Acciona (-4,76 por ciento). Telefónica se ha depreciado en estos cinco días un 8,73 por ciento.
Pero ninguno de estos datos está a la altura del relato de la semana, a la altura de cualquier thriller económico, si es que se diese el género. Abrió con un “lunes negro”, en que el Ibex 35 cerraba la peor caída de su historia. La Bolsa de Madrid se tenía que remontar al crash de 1987 para recordar algo así. Ni el 11-M ni el 11-S fueron tan duros. Europa no contaba con la guía de Wall Street, cerrado por celebrarse la festividad del recuerdo a Martin Luther King.
Horas antes de que abriese el mercado estadounidense, con todos los ojos puestos en las reacciones en el parqué de Manhattan, Ben Bernanke tomó una medida que dejaba bien claro que él no estaba dispuesto a permitir que el papel de los títulos inundara el mercado, hundiendo las cotizaciones. En un movimiento con el 11-S como precedente, anunció que la Reserva Federal bajaba los tipos fuera del calendario previsto. Y lo hacía en tres cuartos de punto, nada menos. No se veía un recorte así desde 1984. El plan de Bush de rescate de la economía estadounidense no había convencido a nadie, las Bolsas de Europa caían a plomo y la Fed no quiso ser mera espectadora. Bernanke, gobernador de la Reserva Federal, no logró detener la caída de Wall Street, pero sacó a los índices del viejo continente del pozo.
Quizás nos enfrentemos a algo más que un simple bache. El Ibex ha encadenado cinco años de subidas, alimentado por el ahorro genuino, pero también por un crédito que ha sido, hoy se puede decir sin miedo, excesivamente fácil. Pero las facilidades de antaño se han vuelto dificultades y la crisis de liquidez y de crédito es ya una realidad. Quizá algunos de los valores de Bolsa no reflejen su verdadera situación y necesiten deshincharse. Quizá una renta disponible a la baja (por la subida de los precios y de las hipotecas) y un crédito algo más escaso dejen el parqué español algo frío en los últimos meses.
Pero habrá que mirar sector por sector. Los bancos han hecho buenas inversiones fuera de nuestro país y mantienen su nivel altamente competitivo. Y no parecen caros a los precios actuales. Constructoras y promotoras tienen un pasado más brillante que el futuro, aunque las primeras compensarán la caída del mercado residencial con mucha obra civil. Y las empresas de energía se mueven entre el “palo” de las regulaciones europeas y los precios al alza de su producto. Habrá que estar atentos.