Queda un mes para que termine el otoño, la estación más lluviosa en nuestro país, y apenas se han visto precipitaciones, aunque esta situación empieza a cambiar.
Por fin una imagen otoñal este año. España vive hoy la peor sequía desde 1995 y parece que la falta de lluvias podría solucionarse a partir de este miércoles, sin embargo, no paliarían el déficit de los embalses, actualmente al
37% de su capacidad total.
La llegada de un frente procedente del atlántico ha traído consigo el fenómeno que todos esperábamos: las ansiadas lluvias. Durante los próximos días, en amplias áreas de Galicia, Asturias, Castilla y León, Castilla La-Mancha y Madrid
habrá precipitaciones acompañadas de fuertes vientos, que mejorarán la situación de contaminación y sequía existente en numerosas ciudades.
En
Galicia, comunidad especialmente afectada por este temporal, se prevé que las lluvias sean
"persistentes y localmente fuertes", sobre todo en las provincias de Pontevedra y A Coruña, lo que aliviaría la escasez de agua de los embalses, cuenta Ana Casals, portavoz de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet). Precisamente, en estas dos provincias hay
aviso amarillo por lluvias que descargarán 50 litros por metro cuadrado en 12 horas.
A partir del jueves las lluvias
se extenderán por la península, alcanzando áreas de Extremadura, Cantabria, Castilla y León, Castilla La-Mancha.
El viernes las precipitaciones llegarán de forma más débil y dispersa al norte de la Ibérica, resto de Pirineos, Sistema central, Extremadura y Madrid, siendo menos probables cuanto más hacia el este.