El club ha confirmado que deja ir a su referencia goleadora por el monto de la operación.
"No es lo mejor que nos podría pasar pero hay intereses por muchas partes y en este caso hay un club que ha mostrado interés por un jugador que destaca en nuestra plantilla y quiere pagar su cláusula. ante esa serie de cosas poco se puede hacer", confesó el entrenador del Villarreal, Javier Calleja, en su diagnóstico sobre el fichaje de Cedric Bakambu por el Beijing Guoan chino. Un movimiento que ha sido confirmado este mismo miercoles.
Esta operación, que se calcula que dejará en las arcas del conjunto castellonense en torno a 40 millones de euros, está a punto de ser cerrada. "Quieren pagar su cláusula y ante estas situaciones poco se puede hacer. Es cuestión de horas", se resignó un entrenador que queda ahora con su proyecto en entredicho y que ha de buscar soluciones de inmediato para que su delantera no note el enorme vacío que causa la marcha del delantero franco-congoleño.
El Villarreal deberá hacer efectiva "alguna alternativa" que les "ayude a partir de ahora", anunció Calleja. Carlos Bacca o Enes Ünal, repescado del Levante, son los nombres con losque cuenta el Submarino como tiritas, pero ya se rumorea que la directiva trabaja en la incorporación de uno de estos tres jugadores: Sandro -canterano culé que explotó en el Málaga-, Gerard Moreno -cotizado delantero del Espanyol- y Roger Martínez -rematador de perfil potente-.
Bakambu llegó a Vila-Real procedente del Bursaspor para acumular 48 goles en dos temporadas y media. De hecho, en este curso ya había logrado empatar el registro de 12 dianas que alcanzó en el ejercicio 2016-17. Con seis meses por delante. Era la punta de lanza de los amarillos, quinto pichichi liguero -sólo por detrás de Messi, Aspas, Luis Suárez y Zaza- y con seis goles más que Bacca en todas las competiciones (9 en Liga, 3 en Liga Europa y 2 en la Copa del Rey).
Sansone, que sufre una rotura fibrilar en su gemelo izquierdo, dispondrá de un mayor peso en la rotación de la delantera si la cúpula del Villarreal no consigue curar la brecha que le ha causado la irrupción de nuevos mercados en el fútbol. Sin duda, este chocante traspaso, sobre todo para el sexto clasificado de LaLiga, contraviene la publicada intención del Gobierno chino de cerrar el grifo de yenes en lo relativo al estipendio balompédico.
Con 26 años, la velocidad, astucia en el desmarque y explosividad repleta de técnica en el aprovechamiento de los espacios que caraterizan a Bakambu -y que han supuesto quebraderos de cabeza a Real Madrid y Barcelona en estos cursos- viajan miles de kilómetros en busca de asentar el colchón monetario que todo ser humano necesita. Aunque sacrifique sus ambiciones deportivas. En este dilema, que cada vez afecta a más jugadores que militan en Europa, el último delantero estelar que reclutó el Villarreal decidió su seguridad financiera. Y con esas ofertas, la mayoría de clubes españoles no pueden más que asumir sus limitaciones y resignarse.