El líder de Junts per Catalunya (JxCat), Carles Puigdemont, ha anunciado este jueves, en un vídeo difundido a través de las redes sociales, que renuncia "de manera provisional" a su investidura y, en su lugar, propone el nombre de Jordi Sánchez, número dos de su lista y ahora en prisión preventiva.
En una entrevista radiofónica en RAC1, el expresident ha aclarado este viernes que la rendición "no forma parte" de su "diccionario" y que "efectivamente" quiere volver a ser president. La decisión sobre su regreso dice que no la tomará "en función de un procedimiento penal que es una farsa, sino por procedimiento político".
Puigdemont ha denunciado que en España hay una democracia "de pladur" y ha advertido de que si se impide por vía judicial la investidura de Jordi Sánchez y se repiten elecciones, ese escenario conducirá a un "colapso constitucional". Ademñás, vaticina que "habrá un órgano externo de control del Consejo de la República, donde deberá estar representado el Parlament y la sociedad civil".
El líder de JxCat oficializó este jueves lo que era un secreto a voces desde hace semanas: que estaba preparando desbloquear la legislatura dejando paso, en primera instancia, a Jordi Sànchez, a quien ha definido como "un hombre de paz, injustamente encerrado en una cárcel española".
Así, Puigdemont ha pedido al presidente del Parlament, Roger Torrent, que inicie lo más pronto posible una "ronda de contactos" para proponer a Sànchez como "nuevo candidato como presidente del Gobierno autonómico", lo que puede desencadenar más tensión con el Ejecutivo, ya que el ministro de Justicia, Rafael Catalá, dijo el martes que es "difícil" pensar en un presidente autonómico que esté "en prisión".
"Es un gran honor y una enorme responsabilidad poder representar al pueblo de Cataluña. El president Carles Puigdemont, el vicepresidente Oriol Junqueras, junto con todos los consellers destituidos por el 155, son el verdadero Govern legítimo de Cataluña. ¡Siempre con vosotros!", ha respondido Jordi Sánchez en Twitter.
Puigdemont ha argumentado que la decisión de renunciar por ahora a su investidura -bloqueada de momento por las medidas cautelares impuestas por el Tribunal Constitucional- responde a una sola razón: "En las actuales condiciones, esta es la única manera para que se pueda acordar un nuevo gobierno lo más rápidamente posible". "Ahora Madrid no tendrá ninguna excusa para continuar la política de ocupación de nuestras instituciones, no habrá ninguna excusa para que Madrid ignore nuestra voz, o no acepte nuestras decisiones o imponga una visión colonialista sobre nuestro futuro", ha dicho.
Este paso "nos dará la libertad de poder emprender la próxima fase del camino hacia la independencia y el despliegue de la república catalana desde espacios más libres y democráticos", ha continuado Puigdemont, que ha indicado que "ninguna motivación individual es indispensable" para el movimiento independentista. "Nuestras instituciones deben continuar gobernadas por el independentismo, y no por el autoritarismo del 155", ha añadido desde Bélgica, donde permanece huido de la justicia española por el proceso independentista.
Tras ratificar su "firme voluntad de mantener la legitimidad de la república votada por los ciudadanos el 1 de octubre y ratificada por el Parlament" el día 27 del mismo mes, ha anunciado que en los próximos días convocará "a los miembros del Parlament a una reunión solemne para poder impulsar esta nueva etapa y establecer el Consejo de la República para que lidere el camino hacia la independencia efectiva".
Este Consejo de la República, que según consta en el preacuerdo de JxCat y ERC presidirá el propio Puigdemont, actuará "en estrecha colaboración con el Gobierno del interior y con los debates y movilizaciones" de la sociedad catalana "para culminar el proceso constituyente", que debe "fijar los valores republicanos en la base del nuevo país".
Denuncia al Estado
Por otra parte, Puigdemont ha anunciado una "ofensiva política y jurídica internacional para que el Estado español no pueda continuar pisoteando" los derechos colectivos e individuales de los catalanes. En este sentido, ha explicado que un equipo de abogados internacionales ha presentado esta tarde en su nombre "una demanda contra el Estado español ante el Comité de los Derechos Humanos de Naciones Unidas", para denunciar la "violación" de sus derechos.
Puigdemont ha explicado que esta acción legal pretende denunciar la "violación" por parte del Estado de la "declaración universal de los derechos humanos y la carta de derechos civiles y políticos", instrumentos que reconocen "el derecho de autodeterminación y garantizan el derecho de opinión y participación políticas". Para Puigdemont, "nada hace justificable la colección de abusos que ha cometido el Estado español" en Cataluña, por lo que cree que "ha llegado la hora de pasar a la acción para que estos abusos no queden impunes, y no quedarán impunes".
En su opinión, "la dignidad no se negocia, simplemente se respeta. Quizá para hacerla respetar hacen falta sacrificios, pero ningún pueblo que ha mantenido la defensa de su dignidad ha perdido nunca". "No claudicaré, no renunciaré, no me retiraré ante la actuación ilegítima de quienes han perdido en las urnas ni ante la arbitrariedad de quienes están dispuestos a pagar el precio de abandonar el Estado de derecho y la justicia para defender la unidad de la patria", ha recalcado.
Y ha añadido: "Tengo plena confianza en que ganaremos y que un día, espero que muy pronto, podré volver a Cataluña como un hombre libre y que nuestras instituciones tengan también la libertad de poder investir presidente al candidato que la mayoría considere". "Continuemos nuestra lucha legal y política hasta el final, porque tenemos derecho", ha sentenciado.