Washington y Bruselas se alinean con Londres para mandar un "mensaje claro" al Kremlin, que ha anunciado reacciones a este "gesto provocador".
Estados Unidos y la Unión Europea se han alineado contra Rusia, en respuesta al intento de asesinato en Londres del exespía Serguéi Skripal, quien fue hospitalizado el pasado 4 de marzo tras ser expuesto a un agente químico.
En Washington han sido los primeros en ordenar la expulsión del país de 60 funcionarios rusos. La medida, que contempla también el cierre del consulado ruso en la ciudad de Seattle (Washington) y afecta a 48 empleados de la embajada en Washington y 12 de la misión de la ONU en Nueva York; servirá además de para "enviar un mensaje claro a los líderes rusos", para aumentar la seguridad nacional y para reducir la capacidad de espionaje del Kremlin, señalaron fuentes del Gobierno en una rueda de prensa telefónica.
De esta forma Estados Unidos se alinea con el Gobierno de Londres, que ya ha expulsado a 23 diplomáticos rusos, acusándolos ser "agentes de los servicios secretos encubiertos".
Rusia no ha tardado en expresar una "enérgica protesta" por la decisión de muchos países de la Unión Europea (UE) y de la OTAN, en una declaración del Ministerio de Exteriores publicada en su página web. "Expresamos nuestra enérgica protesta por la decisión adoptada", señaló el ministerio, que advirtió de que Moscú "reaccionará".
14 países europeos se suman
La Unión Europea se ha sumado a la inciativa que comenzó Londres, y que ha seguido EEUU. Hasta catorce países de la Unión han decidido expulsar a diplomáticos rusos en respuesta al envenenamiento deSkripal, tal y como ha anunciado el presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk. "Hoy catorce Estados miembros han decidido expulsar a diplomáticos rusos como consecuencia directa de las discusiones del Consejo la pasada semana sobre el ataque de Salisbury. No se excluyen medidas adicionales, incluidas más expulsiones, en los próximos días o semanas", dijo Tusk en Twitter.
Tusk recordó que el pasado jueves los líderes de la UE, reunidos en una cumbre, expresaron su apoyo al Reino Unido, al señalar que es "altamente probable" que Rusia sea responsable del ataque y que "no hay otra explicación plausible" para el mismo, al tiempo que decidieron llamar a consultas a su embajador en Moscú.
Ucrania, con 13 rusos expulsados, es el país europeo que más en serio se ha tomado la medida. Alemania, Francia y Polonia expulsarán a cuatro diplomáticos respectivamente. En República Checa y en Lituania han sido tres; en España, Italia, Holanda y Dinamarca, dos; y en Finlandia, Estonia y Letonia, uno.
La primera ministra del Reino Unido, Theresa May, agradeció hoy el "esfuerzo colectivo" de los 18 países que han expulsado a "agentes de inteligencia" de Moscú (como los calificó). "Se trata de la mayor expulsión colectiva de agentes de inteligencia rusos en la historia", dijo May durante una comparecencia en la Cámara de los Comunes para dar cuenta de la reunión del Consejo Europeo celebrado la semana pasada.
La jefa del Gobierno británico subrayó que quince Estados miembros de la Unión Europea (UE), incluyendo su país, así como Estados Unidos, Canadá y Ucrania, han anunciado la expulsión de diplomáticos rusos como medida contra "los continuados intentos de Rusia por violar el derecho internacional".
La respuesta rusa
"Vemos este paso como inamistoso y que no ayuda a establecer las causas y la búsqueda de los culpables" del incidente ocurrido el 4 de marzo en Salisbury (Reino Unido), añadió en referencia al exespía ruso Serguéi Skripal y su hija, hospitalizados tras ser expuestos a un agente químico.
La Cancillería rusa manifestó que este "gesto provocador" de los países que "siguen el juego a las autoridades del Reino Unido en el llamado caso Skripal (...) es la continuación de la política de confrontación que apunta a una escalada de la situación". Según Moscú, al acusar infundadamente a Rusia del envenenamiento de Skripal y su hija, las autoridades británicas "han adoptado, de hecho, una postura parcial e hipócrita".
La parte rusa, añade la declaración, ha solicitado información a Londres en repetidas ocasiones, pero no ha recibido ningún antecedente, aunque se trata de un intento de asesinato de ciudadanos rusos en territorio británico. "Tampoco tienen datos objetivos y definitivos los aliados del Reino Unido que siguen ciegamente el precepto de la unidad euroatlántica en menoscabo del sentido común, las normas del diálogo civilizado entre los Estados y los principios del derecho internacional", subrayó la Cancillería rusa, que advirtió de "desde luego" Moscú reaccionará a este paso inamistoso.
Esa reacción será "recíproca", según ha declarado hoy lunes el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov. "Tenemos que analizar la situación... se hará un análisis en la Cancillería, y luego se le presentarán al presidente propuestas de los pasos de respuesta. La decisión definitiva la adoptará el jefe del Estado", dijo este lunes Peskov, a los periodistas, a la vez que señaló que Rusia se guiará "como siempre, por el principio de la reciprocidad".
"Es importante señalar que lamentamos sobremanera que se esgrima como causa de estas decisiones (las expulsiones de los diplomáticos rusos) el llamado 'caso Skripal'. Lo hemos dicho más de una vez y volvemos a repetirlo: Rusia no tiene nada que ver con ese asunto", dijo Peskov.
Añadió que no es la primera vez en la historia que se han producido expulsiones de diplomáticos, pero consideró que en ese caso no están justificadas por nada, en alusión a las acusaciones de Londres sobre la responsabilidad de Moscú por el envenenamiento del exespía ruso y su hija con un agente nervioso de fabricación rusa. "Y no se trata de su carácter masivo, sino de lo equivocadas que son estas decisiones. Porque desde nuestro punto de vista, el argumento del llamado 'caso Skripal' no se sostiene en nada", dijo Peskov, en alusión a las acusaciones de la responsabilidad rusa en el envenenamiento.