El piloto de Ferrari amplió su ventaja como líder del Mundial.
Sebastian Vettel asestó el segundo golpe de autoridad a Mercedes y a Lewis Hamilton en este recién comenzado Mundial de Fórmula Uno de 2018. El piloto alemán se impuso en el Gran Premio de Baréin después de gestionar su ventaja ante los ataques de Valtteri Bottas. De hecho, la ejecución del piloto de 30 años fue tan atinada que pudo cantar su victoria número 49 por tan sólo 0,7 segundos. El esfuerzo en la recta final le valió al germano para ampliar su distancia en la general con respecto a un británico que cerró el podio.
El jefe de filas de Ferrari, que venía de firmar su 'pole' número 51, transitó por el trazado de Sakhir con jerarquía. Ese circuito, en el que ha ganado cuatro veces, es uno de sus favoritos y lo ha demostrado. Lo hizo en una jornada en la que triunfó su estrategia de una parada, un guión que le llevó a trabajar con un margen de maniobra muy limitado en relación con la degradación de los neumáticos. Pero 'Seb' resplandeció y llegó a la línea de meta en primer lugar. Las diez vueltas finales, en las que Bottas le comió mucho terreno, pasaron de ser un suplicio para el alemán a ser un testimonio de su clase.
El piloto finés también entró una sola vez en boxes, pero sustituyó el superblando por el medio, un compuesto que tarda más en degradarse. Bottas estaba hambriento al saberse la primera baza de Mercedes. En la salida abrasó a Raikkonen -superado en la primera curva-, pero no fue el único en estar atento al apagado del semáforo. Fernando Alonso, que arrancó desde la decimotercera plaza también arrancó ahí una ignición que alimentaría la esperanza en el medio plazo de McLaren.
El español se encaramó a la séptima posición en línea de meta, un resultado que sumado al quinto puesto alcanzado en Australia se fija como el cuarto mejor piloto en lo que va de Mundial, con 16 puntos. Los malos resultados de la clasificación, que generó un malestar sobresaliente en la escuería de Woking -Eric Boullier, su jefe, no compareció ante los medios-, se transformaron en fiabilidad en este domingo que refutó la paciencia de Alonso. "La carrera es mañana", proclamó el ovetense durante el tenebroso sábado. Y la jugada le saldría redonda.
"Los puntos son los domingos, eso lo decimos siempre, los sábados hay siempre mucha excitación, pero la carrera no son sólo prestaciones puras. Está la salida, el ahorro de gasolina, los neumáticos, la primera curva... y se nos dan mejor los domingos", declaró el español al quitarse el casco. Y proclamó que "este ha sido un fin de semana particularmente raro. Fuimos demasiado lentos en la crono y tenemos que mejorar en ese aspecto, porque saliendo desde atrás todo se complica". "Hemos acabado con los dos coches en los puntos y ocupamos la cuarta plaza en constructores, pero hoy ha sido un poco casualidad, tenemos que mejorar", zanjó.
La vuelta 18 de carrera marcaría el punto de inflexión de la misma. En ese giro Vettel abrió el paso de los favoritos por el box, mientras que Mercedes amagó con prepararse para un cambio que se realizaría tres vueltas más tarde. Esa estratagema de los alemanes permitió a Bottas ceder el liderato provisional a un Lewis Hamilton que había llegado hasta esa altura desde la novena plaza inicial. Cuando los dos representantes de la escudería germana pararon el cabeza de Ferrari retomó el gobierno de la jornada y acabaría con esa siete décimas.
Raikkonen había abandonado antes del desenlace, abriendo el podio para Hamilton. El finés volvió a parar en la vuelta 36, pero ese 'pit stop' supondría una catástrofe para sus aspiraciones y para el mecánico que trabajó sobre su rueda trasera izquierda. El empleado fue embestido por el monoplaza, que salió antes de tiempo. La consecuencia fue una dolencia seria en tibia y peroné, aunque pudo ser mucho peor. Kimi vería por la tele cómo Alonso amenazaba a Hülkemberg -sexto-. El alemán conservaría su plaza, ganando la partida a su compañeros Carlos Sainz, que acabó indécimo -perdió tres puestos en la salida-.
Así pues, Vettel firmó el pleno de 50 puntos en las dos carreras vistas hasta la fecha y Hamilton queda a 17 puntos, en el segundo peldaño de la clasificación de pilotos. Los que no puntuaron, amén de Raikkonen, fueron los pilotos de Red Bull. Daniel Ricciardo padeció una avería -su monoplaza se quedó sin energía en la primera vuelta- y Max Verstappen, que se accidentó en la clasificación, reventó su neumático en un intento por adelantar al británico. Pierre Gasly, de Toro Rosso, protagonizó la sorpresa de la jornada al concluir cuarto. Todo un espalzadarazo para Honda. Kevin Magnussen, de Haas, llegó a su estela, ocupando los puestos destinados, en principio, para la escudería austríaca.
Clasificaciones
Así quedó la clasificación del Gran Premio de Baréin:
.1. Sebastian Vettel (GER/Ferrari) - 1h.32:01.940
.2. Valtteri Bottas (FIN/Mercedes) a 699
.3. Lewis Hamilton (GBR/Mercedes) a 6.512
.4. Pierre Gasly (FRA/Toro Rosso) a 1:02:243
.5. Kevin Magnussen (DIN/Haas) a 1.15.046
.6. Nico Hülkenberg (GER/Renault) a 1:39.024
.7. Fernando Alonso (ESP/McLaren) a 1 vuelta
.8. Stoffel Vandoorne (BEL/McLaren) a 1 vuelta
.9. Marcus Ericsson (SWE/Sauber) a 1 vuelta
10. Esteban Ocon (FRA/Force India) a 1 vuelta
11. Carlos Sainz (ESP/Renault) a 1 vuelta
Y esta es la clasificación del Mundial de pilotos:
.1. Sebastian Vettel - 50 puntos
.2. Lewis Hamilton - 33
.3. Valtteri Bottas - 22
.4. Fernando Alonso - 16
.5. Kimi Räikkönen - 15
.6. Nico Hülkenberg - 14
.7. Daniel Ricciardo - 12
.8. Pierre Gasly - 12
.9. Kevin Magnussen - 10
10. Max Verstappen - 8
11. Stoffel Vandoorne - 6
12. Marcus Ericsson - 2
13. Carlos Sainz - 1