Se recompusieron tras un primer cuarto adverso y el esfuerzo en repliegue y la intensidad les entregó el billete (83-92) para la cita ante el Fenerbahce. Por M. Jones
No iba a ser una batalla sencilla. Y empezó frío un Real Madrid que no encontró fluidez en ataque e intensidad y coordinación en defensa. Así, el primer cuarto alzaría el telón con la exhibición de creatividad y anotación del CSKA. Los rusos, comandados por Higgins y Nando de Colo, abrieron brecha con celeridad y la gestionaron con oficio y ante las pérdidas y falta de tino merengues. Así, el primer cuarto concluyó con un rotundo 30-20 que obligaba a Laso a mover ficha para buscar la reacción.
El técnico encontró al fórmula metiendo a Tavares en pista y abriendo la alternativa para los tiradores. Y pasó del 1 de 7 en triples al 5 de 5 que protagonizaron Caseur, Carroll, Llull y Thompkins. Además, defendió el rebote defensivo y cuidó mejor del balón, constriñendo a los rusos a sobrevivir ante el cambio de ritmo ajeno. No obstante, se pondrían por delante los españoles en ese arranque de carácter que devino en un esperanzador 37-34 propicio.
El regeso de Llull al banquillo y lo ajustado del resultado dibujó un envés más táctico y denso. Tardó 6 minutos el favorito en lograr su segunda canasta en juego del segundo periodo. La firmó Kurbanov para poner por delante a los suyos, mas un triple de Carroll devolvió la preeminencia merengue (38-40). Una genialidad del Chacho Rodríguez para el mate de Hunter empató el enfrentamiento, con las espadas en alto y a 2:49 del descanso. Las rotaciones de dos plantillas profundas beneficiaron a un Madrid en el que Luka Doncic asomaba.
Perdería fuelle y concentración el conjunto español antes del intermedio. Y Clyburn y De Colo asestaron dos triples consecutivos para levantar un parcial que les puso por delante (46-43). No podía soltar la competitividad en fase defensiva el líder de la ACB, pues el duelo se desnudó como un intercambio de golpes a marcador alto. Laso pidió tiempo con en el minuto 19 para marcar territorio y mantener alta la ejecución mental de sus jugadores. Y todos se encaminarían a vestuarios con un ventaja madridista tras la penetración de Llull y el tapón y el rebote ofensivo de Thompinks (46-47). La personalidad de los participantes en la 'Final Four' con peor clasificación en la primera fase fue retratada en la tarjeta estadística: dejaron a los moscotivas en 16 puntos por sus 27 anotados.
Había superado el examen a la resistencia psicológica y confianza el ganador de la Euroliga en 2015. Empastaron el sudor para cerrar el rebote (15-13), cometieron menos pérdidas (9-7) y distribuyeron mejor la bola (7-11 en asistencias), refrescando la vigencia de su estilo identitario. Sólo se mantuvo en su renacer el lunar de los tiros libres (6 de 12). La senda estaba clara: si alzaban sus estándares defensivos atisbarían el conducto para aterrizar en la final en la que esperaba el Fenerbahce de Obradovic.
El entrenador vitoriano cambió a Caseur por Taylor en el marcaje de Higgins (maniobra atinada) y se demoraría un minuto y medio el electrónico en inaugurarse (mate de Hunter para el 48-47). Las imprecisiones, en el tiro y en el pase, y los descuidos recuperaron la densidad atacante madridista. El Chacho repartió un par de asistencias para el 5-0 con el que echó a andar la reanudación, pero Taylor y Felipe Reyes sacaron la cara en el momento más físico y trabado del día (51-52, minuto 24:30). Se comería una posesión el CSKA, para remarcar la desaparición del fluir ofensivo. Y con Caseur repartiendo juego y Reyes golpeando el Madrid hirió en la pintura y desplegó su máxima ventaja hasta ese peldaño (51-57, minuto 25).
El parcial español se estiraría hasta el 0-13, con Taylor anulando a Sergio Rodríguez y Doncic asestando un triple con aroma a punto de inflexión (51-60, minuto 26). Ante el sobrevenido apagón ofensivo, la retaguardia de los de Laso dictó el tempo. La defensa de perímetro de Caseur, Taylor y Doncic, sumada a la protección del aro de Reyes y Ayón pasó a gobernar el ajedrez. Los moscovitas atravesaron un paseo por el desierto que les tuvo 7 minutos sin anotar. El gigante mexicano y el alero estadounidense despegaron en el rebote ofensivo, mas los tiros libres mermaron la escapada y el CSKA llegó a los 10 minutos postreros con siete puntos por debajo (56-63). El despertar de la actividad de achique española dejó el tercer periodo en un 10-16 favorable.
Un triple de De Colo y un robo y mate de Kurbanov avisaron a los madrileños (61-64, minuto 31). Pero con rapidez ajustaron las tuercas los de Laso: Tavares puso un tapón, Rudy provocó una pérdida de Higgins y Llull embocó un triple. Y un lanzamiento de tres desde la esquina de Thompkins elevó a 12 puntos la herida que endulzó al Madrid (61-73, minuto 32:31). Itoudis recurrió a Sergio Rodríguez para salvar la tesitura y el canario se estrenó con una asistencia para el triple de Kurbanov que frenaba el parcial. Kyle Hines y Tavares se hicieron fuertes, en un cuerpeo imponente, al tiempo que el asalto orgulloso ruso recortó hasta un 71-75 inquietante (minuto 36).
Kurbanov y Tavares, los peones defensivos especialistas, salieron de la cancha, eliminados por faltas. Los fallos insistentes en la personal y en el tiro constriñeron a los merengues a sufrir. Un tiro de media distancia de Clyburn puso a los moscovitas a tres puntos, pero Llull contestó con un triple y sus compañeros subieron las revoluciones (73-81, minuto 37:48). El Chacho dirigió la orquesta contra la concentración hiperbólica de Rudy y Thompkins, pero un parcial de 2-9 hizo hincapié en la capacidad agónica de los madrileños (78-85, minuto 38:20). Ayón se hizo grande en la pintura (11 rebotes) y la competitividad sacó del brete a un Real Madrid escurridizo que volverá a pisar la lucha por el trofeo. Contra pronóstico y en busca de la Décima.
- Ficha técnica:
83 - CSKA Moscú (30+16+10+27): Antonov, Rodríguez (5), Higgins (15), Kurbanov (7) y Hunter (4) -equipo inicial-, De Colo (20), Rudd, Fridzon, Vorontsevich, Clyburn (16), Khryaka y Hines (16).
92 - Real Madrid (20+27+16+29): Doncic (16), Reyes (5), Campazzo, Ayón (12) y Taylor (3) -equipo inicial-, Causeur (6), Randolph (2), Rudy (6), Carroll (9), Tavares (5), Llull (16) y Thompkins (12).
Árbitros: Luigi Lamonica (ITA), Robert Lottermoser (ALE) y Matej Boltauzer (SLO). Nikita Kurbanov fue eliminado por cinco personales (min.34).
Incidencias: Partido correspondiente a la segunda semifinal de la Final a Cuatro de la Euroliga de baloncesto disputado en el Stark Arena de Belgrado ante 15.232 espectadores. Se guardó un minuto de silencio por el fallecimiento, hace unos días, del francés Yvan Mainini, presidente de la FIBA entre 2010 y 2014.