Garbiñe Muguruza avisó en la previa de Roland Garros que tenía pensado mantener su estivo agresivo, aunque en este curso no le haya deparado buenos resultados. Es más, desde que aterrizó en el número 1 de la WTA, en 2017, le ha costado a la jugadora rimar atino con fortaleza y templanza mental. Hasta el punto de reducir su bagaje de título en la presente temporada a un número del todo inesperado, tras la explosión del curso precedente.
Por ello, resultaba especialmente importante comenzar con buen pie en el Grand Slam parisino. Porque el sorteo le deparó un enfrentamiento ante Svetlana Kuznetsova, número 42 del planeta y ganadora del torneo francés en 2009. Una veterana que examinaría su punto de cocción en el debut. A las primeras de cambio. Pues bien, la caraqueña supo cómo vencer a sus fantasmas para zanjar estreno con un 7-6 (0) y 6-2. Tras dos horas y cinco minutos de esfuerzo.
La trama señaló refutó la igualdad augurada en la manga inicial. El estado de la pista, húmeda, ralentizó el ritmo y ese matiz condujo a la española a ir de más a menos. Porque salió con ardor, rompiendo el saque de su oponente, pero se fue diluyendo hasta que en el sexto juego sufrió un break y trompicó su devenir. Imprecisa y presa de esa filosofía atacante y de juego directo, fue presa de una jugadora rusa que dictó a su oficio como parámetro clave. Entonces, con 5-5 y en el momento más bajo de consistencia de la hispano-venezolana, la lluvia apareció y decretó un parón.
En la reanudación, tras media hora, Muguruza desplegó una mejor ocupación de espacios y concentración. Y después de arrancar el 7-6 con un desempate perfecto, arrolló en la segunda manga, dejando a Kuznetsova como sujeto pasivo del decantar del juego. Así, la ganadora de Wimbledon de 2017 salió a flote y superó el siempre resbaladizo primer día. Y en el horizonte se le presenta una contrincante más apetecible, sobre el papel. Se trata de Fiona Ferro, 257ª del circuito y de 21 años.
"Esto va a reforzarme. Fue un muy buen primer turno. Fue un encuentro ante una especialista que además sucede después de que mis últimos encuentros no fuesen bien (en tierra batida)", reconoció Garbiñe cuando finalizó la batalla y sintió el anhelado alivio. Y de cara al encuentro de segunda ronda ante la tenista local, explicó que "no la conozco. Voy a ver cómo juega, pero no la conozco. Obviamente será un partido diferente al de hoy, lo que no significa que sea más fácil, porque es una segunda ronda. Ella es francesa y sé que tendrá el apoyo del público".
Y el circuito femenino celebró este martes el regreso al torneo de los Mosqueteros de dos gigantes, tras un gran lapso de tiempo de ausencia: Serena Williams y Maria Sharapova. La estadounidense, que no jugaba un grande en un año y medio por su maternidad y cuenta con 36 años, debutó ante Kristyna Pliskova (número 70 del mundo). El torneo no le guardó su condición de cabeza se serie y la abocó a un eestreno peliagudo. Y así fue.
Pero la tenista imperial acabó imponiéndose la checa. Lo logró con dificultades, propias de su falta de ritmo y de adaptación a una superficie en la que no competía desde hace dos años, y con un atuendo que llamó a la rebeldía tras el gesto de la organización del campeonato. Jugó con un traje ceñido de inspiración en la película Black Panther. "Es para todas las madres que han tenido un duro embarazo y que han tenido que regresar y estar al 100% en medio de la tormenta y tienen la confianza de volver a ser ellas mismas. Eso es lo que representa mi vestido", aeguró la ganadora de 23 Grand Slams.
Sharapova, por su parte, luchó y venció a Richèl Hogenkamp (133ª). Era su regreso a la pista francesa después de haberse perdido las ediciones de 2017 y 2016 por su sanción de dopaje. Pero se sobrepuso a la emoción y el nerviosismo para alzar los brazos ante la neerlandesa por 6-1, 4-6 y 6-3. Después de una hora y 54 minutos que confirmaron su buen momento de forma. "Estoy emocionada. Emocionada de regresar aquí, en un lugar en el que tuve mucho éxito", reconoció. En segunda ronda la espera la croata Donna Vekic (50ª).
Por último, el cuadro masculino vio ganar a Marin Cilic, cuarto del mundo, y a Juan Martín del Potro, sexto. El croata se impuso al australiano James Duckworth, mientras que el argentino, que venía con molestias físicas, empleó cuatro sets para doblegar a Nicolas Mahut (116 de la ATP e invitado por la organización). Asimismo, Kevin Anderson (7º) y John Isner (10º) se deshicieron de Paolo Lorenzi y de Noah Rubin, reforzando su paso. Y la promesa canadiense Denis Shapovalov arrolló a John Millman (59º).