debate sobre un grupo propio
El PSC pide que la Constitución dé voz a Cataluña en Europa
sábado 19 de julio de 2008, 18:50h
Una de las principales aportaciones de la resolución acordada en la comisión primera del XI congreso del PSC, después de que este viernes el presidente catalán, José Montilla, se comprometiese a que el partido fuese máximo representante de Cataluña con "voz propia y autónoma" ha sido el aprobar una reclamación de una reforma federal de la Constitución Española de 1978 que dé voz propia a Cataluña en Europa.
Una de las enmiendas recogidas en la resolución primera, defendida por la consejera Marina Geli, alineada con el ala más catalanista del PSC, apuesta por una serie de "pasos" que "requieren de una reforma constitucional que incorpore en la Carta Magna los últimos avances del Estado de las Autonomías en un sentido federal", desde "la colaboración entre instancias de poder y bajo los "principios de lealtad federal".
El PSC también quiere "reforzar" la Comisión Bilateral Estado-Generalitat, "manteniendo la solidaridad en el marco de la Comisión Mixta de Asuntos Económicos Estado-Generalitat". Igualmente, quieren "reforzar" el Consejo de Regiones como segunda cámara de representación de los parlamentos regionales.
Las cuatro lenguas
Asimismo, los socialistas catalanes entienden que "para que el Estado de las autonomías evolucione en un sentido más explícitamente federal hace falta que el Senado sea una cámara de auténtica representación territorial en donde poder utilizar las cuatro lenguas españolas".
En definitiva, el PSC apuesta por un "proyecto federal para España", tal como intentó defender en el pasado congreso del PSOE, entendido como tal el "reconocimiento de la identidad del otro y la cultura del pacto entre iguales y a la vez entre diferentes". "No se trata de descentralizar el poder del Estado, sino de cambiar la concepción", concluyen los socialistas catalanes en su XI congreso.
Grupo propio
Los consejeros Ernest Maragall y Antoni Castells han defendido en el congreso del PSC la necesidad de que el partido tenga grupo en el Congreso, un tema que pese a estar pactado antes de entrar en la comisión ha generado un intenso debate, con la intervención final de Teresa Cunillera, vicepresidenta del Congreso.
Según fuentes socialistas, ya se había pactado una transacción en la que se ha acordado dejar en manos de la ejecutiva que decida en cada momento la articulación parlamentaria del "perfil propio" del PSC.
Dichas fuentes señalan que el más vehemente a la hora de pedir grupo propio ha sido Ernest Maragall, mientras que Antoni Castells ha puesto más el acento en la voz propio, al igual que Pia Bosch, diputada autonómica por Girona y, junto a estos dirigentes, representantes del ala más catalanista del PSC.
En el debate han intervenido algunos de los representantes de las enmiendas iniciales, de las agrupaciones de La Garrotxa, Reus y Girona, pero ha sido la leridana Teresa Cunillera, vicepresidenta primera del Congreso, la que ha reivindicado el trabajo hecho por los diputados del PSC en la Cámara Baja, integrados en el grupo socialista junto a los del PSOE.
Molas, presidente del PSC
Isidre Molas, un veterano militante de primera hora del PSC, se convertirá en el nuevo presidente del partido relevando así a Pasqual Maragall, que dejó el cargo y el partido hace dos años cuando quedó descabalgado como cartel electoral del PSC en las autonómicas.
La propuesta ha sido solemnizada por el primer secretario, José Montilla, en el plenario del XI congreso que el PSC celebra en el Palacio de Congresos de Cataluña y ante la presencia de más de 1.200 delegados que han ovacionado la propuesta. Isidre Molas i Batllori (Barcelona, 1940), actualmente vicepresidente primero del Senado y catedrático de Derecho Constitucional, ofrece un perfil que se puede interpretar como un guiño de Montilla al sector más catalanista del PSC.
Laicismo y energía nuclear
Por otra parte, el congreso del PSC se ha desmarcado de los postulados del PSOE en lo referente al laicismo y la energía nuclear con un discurso más moderado, en el que califica el laicismo de "instrumento de integración" y apuesta por exigir más seguridad en las centrales nucleares existentes, sin cerrarlas.
Respecto el laicismo, concepto incorporado a su ponencia congresual, el PSC ha destacado el aumento de la visibilidad de la pluralidad religiosa como un factor que hace que deba buscarse una solución para garantizar el derecho constitucional a la libertad de culto. Para los socialistas catalanes, el laicismo tiene que convertirse en el "instrumento de integración de todos los ciudadanos".
Los socialistas catalanes también se han desmarcado de los postulados del PSOE respecto a la energía nuclear, ya que mientras el secretario general del partido, José Luis Rodríguez Zapatero, se mostraba a favor del cierre de las centrales nucleares, el PSC no pone en cuestión del mantenimiento de las centrales existentes, garantizando al máximo la seguridad.
Rechazo a la financiación de Solbes
El portavoz del PSC, Miquel Iceta, ha advertido al ministro de Economía, Pedro Solbes, de que sus bases para la reforma de la financiación de las comunidades autónomas no son un punto de partida óptimo para alcanzar un acuerdo con Cataluña: "Con esa música no habrá canción", ha afirmado.
Iceta, en el XI congreso del PSC en Barcelona, ha mostrado en rueda de prensa sus recelos hacia la propuesta de Solbes, que incluye la cesión del 50% del IRPF, el IVA y los Impuestos Especiales a las comunidades autónomas. "Tenemos una partitura, que es el Estatuto, y si la sinfonía no se ajusta a la partitura no habrá concierto, no habrá música", ha avisado metafóricamente Iceta.