Se ha repetido hasta la saciedad que el derecho a decidir no es ningún derecho y que el derecho de autodeterminación solo se admite para los países colonizados, que no son en absoluto Cataluña ni Euskadi. Más bien habría que decir que ellos han colonizado al resto de España, pues han sido desde hace mucho tiempo las regiones más ricas por ser las más privilegiadas. También algunos vascos se han lanzado ahora a reclamar su derecho a decidir con esa ridícula pantomima de la cadena humana. Solo les falta inventarse un símbolo nazi como el lazo amarillo.
Lo primero que hay que preguntar a los defensores del derecho a decidir es por qué los tienen unas regiones y no otras, por qué no un pueblecito, como ocurrió en la Primera República, incluso una comunidad de vecinos o un individuo, por ejemplo, decidiendo si paga impuestos o se salta los semáforos en rojo. En que una masa de individuos formen una cadena humana a través del espacio que les parezca oportuno no les da más derecho a decidir que a uno solo.
El derecho a decidir, como el concepto de nación, que reivindican algunos catalanes, vascos y gallegos, se funda en el mito del pueblo. Pero ya no existen en España ni en casi ningún sitio etnias aisladas, las que serían un pueblo como nación-el lugar de nacimiento-, sino que las regiones de España están habitadas por gentes provenientes de todos los lugares, y más aún en Cataluña y Euskadi.
Otro argumento que se emplea para fundar el derecho a decidir es la posesión de una lengua propia original. Aparte de que tan lengua propia es el castellano como las otras, por otra parte españolas todas, la historia de la extensión de las lenguas es un asunto muy complejo que no se aborda con la frase pronunciada por Laura Borrás Consejera de Cultura catalana: "el castellano ha colonizado Cataluña". Que yo sepa hace tiempo que el catalán pretende abolir el castellano, siendo las dos lenguas oficiales, y lo está haciendo en otros sitios sin respeto a la libertad de los ciudadanos. No es la lengua, por tanto, un argumento para la secesión. La India tiene 300 lenguas y es una sola nación. Y puesto que la cultura no se reduce a la lengua, todas las regiones tienen su cultura propia. Por eso, la pretensión del ahora Presidente de llamar naciones culturales solo a tres regiones de España carece de fundamento lógico e histórico.