www.elimparcial.es
ic_facebookic_twitteric_google

MENÚ DE POBRE

Villarejo tapa el sol con su buró de piel de vacuno

Diego Medrano
x
diegomedranotelefonicanet /12/12/23
miércoles 22 de agosto de 2018, 20:09h
Ana María Moix estaba obsesionada los últimos años con el buró de Pere Gimferrer. Hablaba mucho de los títulos que Gimferrer, siendo adolescentes, sacaba de una cartera de piel con cremallera. Seguía en el plan de lecturas, a su aire, según Gimferrer crucial por aquellos años para todo joven escritor. La tarde en que presentó, junto a Luis Alberto de Cuenca, y el plantón de Juan Cruz, mi novela Tapa el sol con el pulgar en el café Gijón de Madrid seguía con la historia del buró. Tanto lo repetía que me decidí a intervenir: “Buró, Ana María, es escritorio, no una cartera de piel portadocumentos, no un cartapacio más o menos elegante”. Desde que ya no está, en homenaje a Ana María, yo también digo buró, aunque no lo sea, porque el idioma o es perversión o no es nada, y los escritorios portátiles también tienen su miga.

Villajero tapa el sol con su buró de piel de vacuno, se protege de los flashes de la actualidad, lo utiliza a modo de escudo, es tan importante en la actualidad y vida nacional como el de Bárcenas, que lo llevaba apretado pero más como una carpeta cualquiera y sin importancia. ¿Qué sabe este hombre? Resulta imposible saberlo. Conoce, de un lado, las cloacas políticas o gubernamentales; del otro, como comisario, todas las garantías y trampas del Estado de Derecho. La Fiscalía Anticorrupción no da crédito a su completa estructura societaria para cobrar grandes cantidades de dinero, en primera instancia, pero también para blanquearlos, mucho después. El policía pedía siempre el pago diversificado y es difícil seguir el rastro.

Los fiscales Ignacio Stampa y Miguel Serrano avisan cómo los papeles de Villarejo, el buró del comisario, son un riesgo para la seguridad del Estado. No se puede poner en las manos de la defensa o acusaciones particulares los documentos porque la investigación pendiente puede esfumarse. Mucha información es encriptada, difícil de manejar y, por increíble que resulte, sujeta a destrucción, pulsando las teclas adecuadas. El levantamiento del secreto sin expurgar previamente la documentación podría implicar la posibilidad de vulnerar el derecho a la intimidad de las personas perjudicadas debido a las investigaciones ilegales que llevaba a cabo el susodicho. ¿Cuánto sabe el pollo? Imposible saberlo. ¿Por qué no larga?

Villarejo factura desde el 2005 al menos 5.5 millones de euros realizando informes y dossiers encargados por terceros y utilizando para ello medios policiales. El juez De Egea desestima las numerosas peticiones de Anticorrupción: la última la de mantener en prisión incondicional a Rafael Redondo, socio de Villarejo. Si deposita un millón de euros, puede estar en la calle pronto. El magistrado ya puso en libertad al comisario Enrique García Castaño, El Gordo, uno de los suministradores de información a Villarejo a través de información reservada de bases como el llamado Grupo Cenyt.

Se habla de material sensible, se habla de bombas que no pueden explotar en los medios de comunicación, se habla de copias de ese mismo material, se habla de seguridad del Estado y de las más altas instituciones, se habla de intimidad, de mucha intimidad, tanto de terceros como de involucrados, y no falta quien habla de tapar el lodazal por los medios que sean necesarios. Llegan a calificar a Villarejo de amenaza permanente, y los más optimistas aseguran que solo es doblar la esquina y la impunidad estará garantizada. Hay mucha mierda en el buró y no se le puede retorcer mucho el pescuezo al gallo porque su canto puede ser letal para varios.

Sabemos nombres de terceros: Gabriel Obiang (hijo del presidente de Guinea Ecuatorial), Susana García-Cereceda (hija del lujoso promotor inmobiliario de La Finca), Juan Muñoz Tamara (esposo de Ana Rosa Quintana), Corinna Wittgenstein (amiga del rey emérito), el comisario García Castaño, el despacho de abogados Herrero y Asociados, etc. Muchas piezas llevan el marbete de secretas; otras se desclasifican, todas se conocen en argot de película de cine negro: King, Land, Pintor, Iron, etc. Seguimos sin saber nada, hay quien asegura que una historia similar a Paesa está a punto de producirse. Villarejo, de momento, calla y baraja. Paciencia y barajar, vale, sí, pero en el buró, quede claro, no coge ni un tres por ciento del total.

Diego Medrano

Escritor

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (5)    No(0)

+
0 comentarios