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ETAPA 19

La Vuelta. Simon Yates golpea a Valverde y Pinot gana en La Rabassa

La Vuelta. Simon Yates golpea a Valverde y Pinot gana en La Rabassa
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EL IMPARCIAL
viernes 14 de septiembre de 2018, 17:36h
Actualizado el: 15 de septiembre de 2018, 07:08h
El británico, valiente, atacó desde lejos y sangró a Movistar. El bloque español dispone sólo de la etapa de este sábado para conquistar la gloria. Clasificaciones

Simon Yates se ha adelantado al Movistar por completo. El británico eligió una estrategia ofensiva para romper al equipo español y distanciar a Alejandro Valverde de cara a la última etapa montañosa de esta Vuelta a España que tiene en el bolsillo (salvo debacle sabatina). El corredor del Mitchelton sorprendió a propios y extraños cuando atacó desde lejos en la subida final a La Rabassa (Andorra). Hizo explotar todos los esquemas y acabó sonriendo.

"No sé qué porcentaje tengo de ganar la Vuelta porque queda una etapa muy difícil y todo se puede ir al garete. Aún hay que permanecer concentrado y hacer las cosas lo mejor posible. No hay motivos para celebrar nada", resumió un ciclista que en el Giro de este año también vio cómo aventajaba a sus rivales hasta que sufrió un desfallecimiento que le arrebató la gloria. Eso sí, considera que ha aparendido de esa experiencia y su distancia en la general (1.38 minutos a Valverde y 1.58 a Steven Kruijswijk) parece un colchón suficiente.

Preguntado por loa rriesgado de saltar a 10 kilómetros de meta expuso lo siguiente: "Me sentía muy bien cuando ataqué. El equipo hizo un trabajo fantástico otra vez. Jack Haig hizo un buen trabajo para prepararme antes de que me fuera y Adam siempre estaba detrás por si volvía. Así hicimos un trabajo fantástico, pero estamos pensando ya en la etapa de mañana". Y destacó que "lo de atacar es una cuestión de mentalidad". "Hoy no tenía un plan establecido, solo quería atacar porque tenía poca ventaja. Yo corro así, y atacar es lo que me gusta", confesó.

"Tengo que agradecerle a Thibaut Pinot su ayuda. Se podría haber sentado a esperar, pero quería la etapa. Ayudó y luego luchó por la victoria y nada pude hacer", reconoció Yates, honesto. El francés se erigió en el compañero perfecto en la ascensión definitiva, la que hizo saltar por los aires a Valverde y compañía. En ese brete el galo pescó su segundo triunfo de etapa en esta edición de la ronda española y el isleño afianzó su liderato. Pero, con 6 puertos y llegada al Coll de la Gallina citados para este sábado, el británico repitió su mantra: "Llegué a primer nivel como profesional en 2016 e hice sexto en La Vuelta y un año después fui el mejor joven del Tour. He progresado mucho, pero aún tengo por delante un largo camino. Ganar una grande sería la guinda del pastel, pero hay que esperar".

Asi se narra, desde el prisma exitoso, el desenlace de un día en el que los pronósticos apuntaban a contemplar el primer capítulo del doble ataque del Movistar y Alejandro Valverde, de camino a Madrid. Pensando en bonificaciones, llegadas con grupos reducidos y esas líneas. El guión, como otros muchos que no le han funcionado a la estructura navarra en esta temporada, tampoco correspondería con la realidad. Nairo Quintana atacó en un instante inoportuno y no pudo ejercer de gregaria que salvara a su sobrevenido jefe de filas.

"No he perdido la Vuelta y lo mismo que me ha pasado a mí hoy le puede pasar a Yates mañana", reclamó Valverde, que explicó haber sufrido un mal de altura en La Rabassa (el pico más alto de La Vuelta). El murciano tiene minuto y medio que remontar después de haberse exprimido en otra etapa rodada con velocidad e intensidad desde su pistoletazo de salida. Los 154,4 kilómetros de trazado daban pie a una traca postrera en el, maratoniano puerto único y final del día.

Las escapadas no resultarían consistentes por mor el control ejercido por un Movistar que a punto estuvo de organizar un abanico determinante en la aproximación al puerto. Volaba el pelotón, dejando fuera de ritmo a peones destacados. Arrancaría la ruta con 48 kilómetros en la primera hora, amortiguando los intentos incipientes de fuga perpetrados por Kwiatkowski (Sky), Clarke (Education First) y Ghebreigzabhier (Dimension Data).

Más tarde fueron Jonathan Castroviejo (Sky) y Thomas (Groupama) los que soñaron con saltar y despegarse, pero los representantes del gigante telefónico español no perdonaron y, de la mano del Bora de Sagan y Majka, prendieron fuego al gran grupo a 35 kilómetros de meta. El susto desestabilizó a los gallos, aunque Yates arribó a la rueda de Valverde con celeridad para superar una inesperada piedra en el camino hacia la cota de 2.025 metros de altitud.

En el ascenso a esos 17 kilómetros Anacona tiró la toalla temprano y Yates entendió que la mejor defensa es un buen ataque. Se lanzó, arrasando a Quintana, que tuvo que esperar para ayudar a un Valverde en problemas. Un pinchazo inoportunido dejó al murciano a su suerte, aumentando la brecha que estaban construyendo el líder, Kruijswijk y Pinot. Esos tres colaborarían en busca de la línea de meta y de sus intereses particulares. Aunque el neerlandés no aguantaría hasta arriba. Sí lo suficiente para sacar del podio al joven Enric Mas (queda a 2:15 del británico).

La exhibición de Yates tirando de ese grupeto fue tal que rebasaron el minuto de ventaja con prontitud. Valverde se juntó con 'Supermán' López, Rigoberto Urán y Mas, pero no fue suficiente para frenar una sangría que deja al corredor de Manchester con la miel en los labios. Pinot aceleraría en la recta final para volver a alzar los brazos en una cumbre reseñable (lo hizo en los Lagos de Covadonga hace días) y Yates empezó a ver Madrid desde Andorra.

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