Tras la marcha convocada por la ANC y otros grupos independentistas para reclamar al Govern que mantenga vivo el "mandato" del 1 de octubre, grupos de manifestantes y radicales se han concentrado frente al Parlament, que han asediado durante horas, y en las inmediaciones de la sede de la Jefatura Superior de la Policía Nacional. En uno y otro edificio, los antidisturbios han tenido que cargar contra los concentrados para dispersarlos. Antes de eso han increpado a Quim Torra al término de la manifestación y a Inés Arrimadas cuando la líder de Ciudadanos abandonaba la Cámara catalana con su grupo parlamentario.