El rapero trata de recultar al daguestaní y McGregor ya le ha pedido revancha.
Nevada ha suspendido ya de forma provisional a Khabib Nurmagomedov y a Conor McGregor. Lo ha hecho antes de que su investigación con respecto a la violencia acontecida en el previo y en el post del combate de la UFC 229 concluya. Y esas conclusiones podrían conllevar una multa cuantiosa, una suspensión temporal rotunda o la retirada de los logros logrados dentro de la jaula. Y Dana White no ha acabado de mostrarse comprensivo sobre estas estrellas del peso ligero de la UFC. La puertas de la compañía de artes marciales mixtas está a medio cerrar para ellos hasta que las pesquisas determinen el castigo.
Por todo ello Nurmagomedov parece estar desplegando gusanos por varios frentes, con el fin de que algún luchador externo a la UFC pique. Y el primero que lo ha hecho ha sido Floyd Mayweather. "Vamos chicos, estoy para pelear. 50-0 contra 27-0, dos tipos que nunca han perdido. Vamos, ¿por qué no?. Porque en la selva sólo hay un rey, y desde luego yo soy el rey, porque él (Mayweather) no pudo derribar a McGregor. Pero yo lo derribé fácilmente", ha proclamado en un vídeo.
La filmación ha sido publicada, precismente, por Leonard Ellerbe, CEO de Mayweather Promotions. Y fue realizada durante la Ekaterinburg Expo que se ha celebrado en Rusia, en la que coincidó con Khabib. En efecto, el daguestaní ha tocado la campana para ver si el boxeador acepta el desafío entre luchadores invíctos en sus disciplinas. Asimismo, ha jugado la baza de que ambos han ganado sus últimos combates ante el irlandés. Y el estadounidense todavía guarda un gran recuerdo de la bolsa de millones de dólares que se embolsó en la pelea ante McGregor.
Entonces, contermplando que Nurmagomedov es ahora el principal reclamo de la UFC, ha decidido recoger el guante. 'Money' Mayweather decidió tragarse las críticas que ha vertido sobre Khabib tras la UFC 229. Afirmó en la resaca de ese hito de las artes marciales mixtas que "McGregor es un competidor, pero por lo que escuché, el rival de McGregor saltó la jaula y peleó contra gente del público. Entonces es muy poco profesional. Va a ser una gran multa, será una locura".
"McGregor peleó, no conozco al tipo contra el que estaba peleando, pero sé que el hombre al que se enfrentó estaba invicto", afirmó en aquella fecha el boxeador, menospreciando al ruso. Pero, pasados un puñado de días y tras recibir la invitación a ganar dinero intercambiando golpes, Mayweather ha respondido afirmativamente a la propuesta. Lo ha hecho a través de Instagram. En esa red social ha relanzado el reto, invitando a Khabib a pelear a a abrir la cartera. Con etiqueta para la cadena de televisión CBS y el MGM de Las Vegas.
Puede que en este giro del destino se ha cruzado la cancelación del intento de volver a combatir con Manny Pacquiao. Justo en la misma noche en la que Canelo ganó a Golovkin, el estadounidense publicó un mensaje en sus redes sociales en el que proclamó que iba a pelear con el asiático para, entre otras cosas, embolsarse un monto de dóleres de nueve cifras. El propio Pacquiao lo confirmaría en un mensaje en el que escribió "50-1", en referencia a que rompería el invicto de 'Money'. Pero la rumorología se ha desinflado tanto como la que señalaba que iba a aterrizar en las MMA (artes marciales mixtas, por sus siglas en inglés).
El caso es que con el trato cacareado en internet, a Khabib se le ha abierto otra ventana de oportunidad ajena a la UFC. Se trata del rapero 50 Cent. El artista llamado Curtis Jackson, afamado empresario, ha tentado a Nurmagomedov con dos millones de dólares para que deje a la compañía que dirige Dana White y se una a la empresa Bellator, de la que es socio. "Creo que está mal lo que la UFC está haciendo con Khabib, no hicieron lo mismo con McGregor. Le pagaré dos millones de dólares si pelea por mí en Bellator", escribió en Instagram. "La UFC no es el único juego en la ciudad", publicó el rapero.
Khabib, sorprendentemente, respondió. El astro del wresting contestó a 50 Cent con un afirmativo "envíame la dirección". Esta reacción deja clara la estrategia que está siguiento el luchador, de regreso a su tierra natal en estas semanas. Ante la más que posible bofetada de Nevada y la obligación de la UFC a sacarle de circulación, el ruso no ha parado de amenazar a Dana y a su compañía. Sabe que está en plenitud desde el prisma del mercado y lo quiere explotar. Mientras tanto, McGregor, que le lanzó una petición de revancha, ha elegido el silencio y la resignación al tiempo que aguarda la decisión de la comisión que tiene jurisdicción en Las Vegas. 'La Meca' de la UFC.