El futbolista canario estuvo meses alternando viajes con personales su trabajo como estrella del City.
David Silva ha vuelto a abrir su corazón a los medios de comunicación británicos. Lo ha hecho esta vez concediendo una charla al diario Daily Mail en la que ha abordado sus sentimientos relativos al complicado nacimiento de su hijo y cómo tuvo que exprimirse al máximo para compatibilizar su calidad de padre sufrido con el rol de estrella del Manchester City que arrasó en la pasada temporada en una Premier League ganado con ratios de rango histórico.
El canario, que no ha sido amigo de hacer declaraciones sobre su vida íntima a lo largo de su trayectoria deportiva, vive un mejor momento y necesita desahogarse y sentirse comprendido. Porque en aquella etapa complicada tuvo que ausentarse de sus responsabilidades como futbolista en múltiples ocasiones. "Lo pasé realmente mal, pero ver a tus compañeros y a tu entrenador ahí cuando los necesitas es algo por lo que estaré agradecido siempre", avanza.
"A veces me pregunto cómo pude arreglármelas para jugar en esa situación tan difícil. Fue el periodo más complicado de mi vida. Estaba constantemente en la carretera, viajaba mucho, comía mal, no dormía lo suficiente, no entrenaba y, si lo hacía, lo hacía mal. Estaba totalmente fuera de mi rutina normal", confesó el zurdo estilista que contó con la comprensión de su club desde el primer momento. No obstante, es uno de los ídolos del renacer de el conjunto 'citizen'.
"El fútbol es lo que más me ayudó. Los 90 minutos que estuve en el campo fueron los únicos momentos en que podía olvidarme de las cosas. Durante ese breve período de tiempo, disfrutas del partido, pero luego vuelves a pensar en todo", prosiguió el relato del campeón del Mundial y la Eurocopa con la selección española de Vicente del Bosque y de Luis Aragonés.
Y este mediapunta único y sobresaliente en la atmósfera del balompié inglés concluyó su comparecencia en esta entrevista dejando una reflexión que la dura experiencia vivida le ha enseñado:"Creo que nadie está preparado para algo como esto. Todos se imaginan lo que es un niño prematuro pero, hasta que no lo vives y lo experimentas, no sabes lo malo que es". "Hasta que no pasé por esa situación, no supe apreciar cómo era”, zanjó.
En julio, tras su participación en la cita mundialista, habló con el diario británico The Sun. En aquella conversación relató que cuando su hijo Mateo nació con sólo 25 semanas de gestación y tuvo que permanecer cinco meses ingresado en Valencia, "estaba muerto de miedo". "Fueron tiempos muy difíciles, los meses más complicados de mi vida. Vine a España y hablé con los médicos, tenían respuestas diferentes, no sabíamos qué iba a pasar mañana. No puedes concentrarte al 100% en tu trabajo o profesión cuando tienes un problema así", admitió.
"Cuando vuelves al vestuario y miras al móvil, comienzas a preguntar: '¿Qué estará pasando? ¿Está mejorando? ¿Qué es lo que va a pasar?'. Pero, ahora, si tengo algún problema, cuando me siento un poco deprimido, miro esto (un tatuaje en el se reza el lema 'nunca rendirse'). Mi hijo ha pasado por un mal momento, pero me ayuda a ser más fuerte nuevamente", declaró. Y se despidió matizando que "gracias a Dios todo está bien ahora. Tengo que vigilarlo todo el tiempo. Ha cambiado mi forma de pensar mucho en la vida. Ahora mi prioridad ha cambiado completamente hacia mi vida familiar. Pero no ha cambiado la forma en que veo el fútbol".
El caso es que Guardiola anunció en sala de prensa a finales de 2017 que ante las ausencias de Silva el jugador volvería "cuando esté listo, la vida personal es lo más importante. Cuando vuelva a jugar será porque está preparado". La prensa local estaba preocupada, pues se hablaba de una complicada lesión al desconocer la realidad. Y el canario volvería a las canchas en enero, tras perderse los duelos ante el Tottenham -16 de diciembre-, Newcastle y el Crystal Palace.