La gira de Obama
domingo 27 de julio de 2008, 09:50h
Si hay algo que el equipo de campaña del candidato demócrata a la presidencia estadounidense cuida al detalle, es el factor mediático. Hasta el más mínimo detalle de sus intervenciones está bajo control, y nada escapa a su cohorte de asesores. Escudriñan la prensa nacional y extranjera, y todo lo bueno que se dice del candidato es convenientemente “cocinado” para engrosar el prestigio internacional del líder. Es por ello que debe haber gustado poco el titular aparecido en un rotativo europeo que, haciendo un símil con “El Capital” del Marx, titulaba la gira europea de Barak Obama de un modo bastante original: “Un fantasma recorre Europa”.
Los mítines de Obama son un espectáculo. No cabe duda que el senador por Illinois domina la oratoria como pocos. Su ya famoso eslogan de campaña, “yes we can”, bate records en el registro de entradas de los buscadores de internet. Cautiva con la palabra. Un joven afoamericano, de voz potente y ademanes correctos hasta el extremo bate records de popularidad. De salir victorioso, sería la primera vez que alguien de color llega a la presidencia del país más poderoso del mundo. Israel, Alemania y Francia le han recibido con los brazos abiertos. El “fenómeno Obama” vende. Pero hay quienes empiezan a formularse una inquietante pregunta: ¿qué vende realmente Obama?
El equipo de campaña de su oponente republicano, John McCain, ya ha colgado en internet un video donde se aprecian las múltiples contradicciones en las que ha incurrido Obama en sus múltiples apariciones públicas. No hay truco; lo que decía en un estado, a veces sonaba diferente en otro. Además, su plan de retirada de las tropas de Iraq ya ha sido tildado por muchos expertos militares como precipitado y poco riguroso, toda vez que se fija más en meros plazos de tiempo que en factores estratégicos y operativos, muy a tener en cuenta en este tipo de despliegues. Y a nivel europeo, algunos políticos que han sucumbido a sus encantos deberían saber que las medidas proteccionistas que propugna Obama en materia económica beneficiarían muy poco a la ya de por sí maltrecha economía del Viejo Continente. Este punto, los iberoamericanos lo tienen muy claro: simpatizan con el gesto y la figura de Obama pero abominan de su política económica porque la consideran reaccionaria y contraria a sus intereses. Es un hecho que la candidatura de Obama ha supuesto una bocanada de aire fresco en la política norteamericana…y mundial, porqué no decirlo. Pero conviene averiguar si tras la carcasa hay algo más. Y amen de un producto sumamente atractivo desde el punto de vista del marketing, resta por saber si lo vistoso del continente no estará camuflando un contenido algo pobre, y que empieza a arrojar más de una duda.