En un plazo de 30 días, Tráfico prevé adaptar todas las señales de las carreteras secundarias para fijar el límite máximo de velocidad de 100 a 90 kilómetros por hora; una medida que será aprobada mañana en el Consejo de Ministros.
Las vías secundarias son las que más accidentes mortales registran, por lo que Interior y la DGT se proponen atajar el balance reduciendo la velocidad de circulación.
La propuesta enlaza con las medidas adoptadas en otros países europeos como en Bélgica, Italia o Portugal, que tienen un máximo de 90 km/h.
Esta reducción en el límite máximo afectará a alrededor de 7.000 kilómetros de carreteras en las que hasta ahora se podía circular como máximo a 100 km/h si tenían un arcén de metro y medio.
Los conductores de furgonetas, camiones y autobuses que hasta ahora podían como máximo alcanzar los 90km/h en estas vías tendrán que circular con un límite de 80km/h.