Las obras que fueron creadas por Eduardo Arroyo en su última etapa, desde el año 2000, han sido reunidas en una exposición en el Botánico, en Madrid, en la que han sido instaladas 38 piezas entre pinturas y esculturas.
Antes de fallecer, el artista madrileño se encontraba inmerso, a sus 81 años, en la preparación de la que acabaría por convertirse en su exposición póstuma, Eduardo Arroyo. El Buque Fantasma.
"El título de la exposición proviene del último cuadro pintado por Eduardo Arroyo en julio de 2018 en su taller de Robles de Laciana (León)", explican los organizadores de la muestra.
La exposición se completa con la proyección de la película Arroyo. Exposición individual,producida en 2011, en la que el artista realiza un extenso y apasionante monólogo de 24 horas de duración.
La técnica de trabajo de Arroyo se basa sobre todo en el collage. "Un eclecticismo deliberado lo llevará a trabajar con todos los materiales que le permitan expresar su universo, recurriendo a las técnicas de la estampa, la cerámica, la escultura, los collages fotográficos o el collage de materiales diversos, para luego volver al óleo y al lienzo con renovada energía. Su lenguaje pictórico se construirá a partir de una pintura literaria y autobiográfica, a menudo articulada en series en las que rivalizan la ironía, lo tragicómico y el pastiche".
Eduardo Arroyo falleció el 14 de octubre de 2018 en Madrid. Acababa de terminar la tercera parte de su autobiografía, titulada Diez negritos, y de colaborar en la nueva edición de Al pie del cañón. En septiembre había inaugurado la exposición Tríptico en Segovia.