Calvo desvela que los partidos independentistas tampoco aceptan la mesa de partidos.
La vicepresidenta del Gobierno, Carmen Calvo, ha señalado este viernes que los partidos separatistas no han aceptado el marco trazado por el Gobierno para Cataluña y han suspendido, por tanto, la intervención del 'relator' así como la mesa de partidos. No obstante, Calvo ha asegurado que el Ejecutivo seguirá trabajando en aras del diálogo y establecerán "todos los puentes posibles" para que se produzca.
El Gobierno había hecho una nueva concesión al independentismo el pasado martes: incorporaba a la mesa de diálogo la figura del 'relator'. Desde entonces la polémica no ha cesado y el equipo de Pedro Sánchez ha tenido que dar explicaciones al respecto ya que ni la oposición ni algunos de los propios socialistas entendían en qué consistía.
El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, fue el primero en criticarlo y se fueron sumando en las horas y los días posteriores algunos barones como Javier Lambán o Guillermo Fernández Vara, líderes regionales como el sanchista Luis Tudanca, la eurodiputada Soraya Rodríguez y dirigentes históricos como Felipe González y Alfonso Guerra.
La última crítica ha tenido lugar esta misma mañana. El candidato a la Comunidad de Madrid, Ángel Gabilondo, ha asegurado que lo "razonable" y "natural" es que este tipo de diálogos se mantengan en el Parlamento y, ya a partir de ahí, se organice "como quiera, a través de comisiones".
La portavoz del Govern, Elsa Artadi, también arremetió esta semana contra la figura del 'relator' por situarlo el Gobierno central en la mesa catalana de partidos y no en la "estatal". "Nos parece totalmente fuera de lugar que pongan la figura del mediador en una mesa que ya existe y que es un mandato del Parlament", afeaba Artadi.
Calvo ha precisado que ante el rechazo de los nacionalistas a su oferta de diálogo y la poca colaboración que según el Gobierno ofrecen las fuerzas conservadoras, su empeño y esfuerzo estarán a partir de ahora en que los Presupuestos Generales del Estado salgan adelante.
"Falta de coraje"
Sin embargo, desde la Generalidad se acusa a Pedro Sánchez de haber "roto" el diálogo y haber abandonado la negociación sobre una nueva mesa de partidos para hablar del "conflicto político" en Cataluña.
Artadi ha lamentado que el Gobierno socialista "haya decidido abandonar el diálogo" y "ceder ante quienes están en contra de la democracia". Ha recordado que Sánchez siempre ha apostado por una "respuesta política al problema político" en Cataluña, pero a la hora de concretar los mecanismos "está fallando, le está faltando coraje" para pasar "de la retórica a la realidad".
Igualmente, el vicepresidente del Govern, Pere Aragonès, ha denunciado que "no ha sido suficientemente valiente para resistir las presiones del nacionalismo español de derecha y de extrema derecha" y ha lamentado que "con este paso atrás, el Gobierno da por buenos los argumentos que han exhibido" Pablo Casado, Albert Rivera y Santiago Abascal, a quienes ha definido como "tripartito de derechas en contra del diálogo".
Aragonès dice que el Govern "seguirá sentado" a la mesa de negociación esperando que los socialistas vuelvan para buscar una "solución dialogada, negociada y democrática" para Cataluña, si bien ha dejado claro que no aceptará que se le pida "renunciar" a sus "convicciones y proyecto político como condición" para empezar a hablar, porque eso no sería una negociación, sino una "adhesión".
Para argumentar que ha sido el Gobierno central quien se ha levantado de la mesa de negociación, Aragonès ha asegurado que, a las 13:34 horas de este viernes, han recibido la propuesta que posteriormente Calvo ha hecho pública y se han mostrado abiertos a seguir hablando, pese a ser un documento "sin concreciones".
"En las últimas 24 horas, el Gobierno español ha tenido prisa por cerrar un acuerdo que estábamos muy lejos de cerrar", ha apuntado Artadi, que en relación con la figura del "relator", para coordinar las reuniones de una mesa de partidos sobre Cataluña, ha comentado que debería ser alguien "neutral" e independiente, si bien el Govern no impone como "condición" que sea un perfil internacional.