El fuego se encuentra en este momento "fuera de capacidad de extinción" tras fusionarse tres focos.
El Gobierno ha declarado en la noche de este jueves la emergencia nacional en la Comunidad de Madrid y en la provincia de Ávila (Castilla y León) por la gravedad de los incendios forestales que afectan a estas regiones y que han obligado a desalojar a unas 20.000 personas entre ambos territorios.
En la Comunidad de Madrid, los tres incendios localizados en la región se han fusionado en único foco que ha obligado a evacuar Navas del Rey, Chapinería y Colmenar del Arroyo. Las autoridades han pedido a los vecinos que abandonen estos municipios dirigéndose hacia el este por la A-5.

Marlaska asume la dirección
Como consecuencia de la declaración de emergencia nacional, el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, asume la dirección y coordinación de las actuaciones necesarias frente a los incendios referidos y la gestión de todos los recursos estatales, autonómicos y locales que deban emplearse en esas dos comunidades.
La dirección operativa de la emergencia ha quedado encomendada al jefe de la Unidad Militar de Emergencias (UME).
En declaraciones a los medios, Marlaska ha señalado que este viernes es un día "crítico" por las condiciones meterológicas.

Cortes en Madrid
Varios tramos de cinco carreteras autonómicas (M-507, M-540, M-501, M-541 y M-206) se encuentran cortadas al tráfico en la región madrileña a consecuencia de estos incendios y este viernes quedará suspendido temporalmente en la Comunidad de Madrid el servicio de cinco líneas interurbanas.
La Comunidad de Madrid ha movilizado nueve autobuses interurbanos del Consorcio Regional de Transportes (CRTM) para colaborar con los servicios de emergencia en las labores de evacuación y traslado y ha informado de que mantiene un seguimiento permanente de la situación en las residencias y centros de atención social ubicados en las zonas afectadas por los incendios.
También ha indicado que el Servicio Madrileño de Salud (Sermas) cuenta con al menos seiscientas camas hospitalarias disponibles ante posibles necesidades de evacuación o derivación relacionadas con los incendios, y ha activado la coordinación con todos los hospitales y centros sanitarios para garantizar la capacidad de respuesta.
El incendio de Ávila
En Castilla y León hay diez incendios forestales activos, pero varios de ellos han evolucionado de forma favorable durante este jueves y se han rebajado los niveles de gravedad en los fuegos de Rábano de Aliste (Zamora), Retortillo (Soria), ya sin confinamientos ni desalojados, y el de Castropodame (León).
Sin embargo, las autoridades han mostrado su preocupación por el incendio en Burgohondo (Ávila), que avanza de forma virulenta.
Este incendio, que se declaró el pasado miércoles, ha obligado a desalojar a 1.500 personas en un núcleo de turismo rural y una urbanización del municipio de El Tiemblo, ante el avance de unas llamas a una velocidad de 3 kilómetros en 40 minutos.
Además de las evacuaciones, incluyendo dos campings y un núcleo de turismo rural, y el confinamiento de Burgohondo, Navaluenga y El Tiemblo, las llamas se han adentrado en la Reserva Natural del Valle de Iruelas, uno de los espacios más singulares de la provincia, donde habita una de las principales colonias de buitre negro de Europa y que ha sido "prácticamente arrasado".
El último día de la actual ola de calor presenta también incendios en otras zonas del país, como en La Cerollera (Teruel), y en Huelva, donde se ha dado por sofocado el fuego que se inició en un paraje de Alosno y también se ha estabilizado el que comenzó el martes en El Cerro del Andévalo y los 380 desalojados pueden volver a sus casas.