en un comunicado de prensa
La Orden del Temple de Jerusalem se desmarca de la demanda contra el Papa
lunes 04 de agosto de 2008, 21:40h
La Orden Soberana y Militar del Temple de Jerusalem (OSMTJ), "legalmente inscrita en los registros del Estado Español y con línea de sucesión indubitada con una antigüedad como mínimo desde 1704", ha aclarado este lunes, mediante un comunicado de prensa y al hilo de las informaciones publicadas esta semana, que "no es la instigadora de demanda o actuación judicial alguna contra la actual cabeza de la Iglesia Católica" interpuesta por la La Asociación Orden Soberana del Temple de Cristo y que exige al Papa la rehabilitación de la orden, suspendida por Clemente V en 1307, así como el reconocimiento de sus bienes incautados, valorados en 100.000 millones de euros de 2008.
El prior de la OSMTJ, Joseph Juan i Buixeda, ha afirmado que su Orden aboga por el diálogo y el trabajo conjunto con la Iglesia "en pos de nuestras creencias, que eran, son y serán cristianas". Además, asegura que se trata de una situación creada por algún grupúsculo que nada tiene que ver con la OSMTJ, y que la actitud es propagandística. De hecho, el comunicado explica que "las actuaciones acaecidas hace más de siete siglos no beneficiaron a la Orden", pero añade que, en la actualidad, las relaciones institucionales son excelentes y hace breves semanas hemos recibido del Vaticano en edición facsímil un ejemplar de cuanto consta en los archivos secretos en relación a los procesos mencionados".
"La bula papal fue – y así consta en documentación recibida – modificada por el mismo sucesor de Pedro que la promulgó", añade el texto.
Cabe recordar que la demanda, interpuesta por la asociación en los Juzgados de Madrid contra el Santo Padre por vía de la Nunciatura Apostólica en España, solicitaba la revisión del proceso que terminó con la suspensión de la orden templaria hace ya 700 años.
La misma fue formulada en contra de la persona física del Papa Benedicto XVI como sucesor de Clemente V, y no como jefe del Estado del Vaticano, y deja claro que los actuales templarios no desean la restitución patrimonial de lo expoliado en el siglo XIV, patrimonio que ascendería, según la Asociación del Temple de España, los 100.000 millones de euros.
"No pretendemos en ningún caso producir la quiebra económica de la Iglesia Romana", añade el escrito, "sino que el tribunal pueda hacerse una idea de la magnitud de la operación tramada contra nuestra Orden".