Hace poco le preguntaron a Vladimir Putin si creía que la Unión Europea acabaría desintegrándose como la Unión Soviética y Putin aseguró que estaba interesado en la preservación de la Unión (la europea, se entiende) y que seguía con preocupación lo que allí (o sea, aquí) ocurría, sobre todo el Brexit, pero no descartaba que otros estados europeos siguieran el ejemplo del Reino Unido y decía Putin que "hacia 2028 algunos países de Europa del Este alcanzarán un nivel de desarrollo suficiente, de modo que ya no recibirán ayudas del presupuesto europeo, sino que tendrán que pagar como lo hacía y lo hace hasta ahora Reino Unido…Tal vez allí surjan las mismas iniciativas que hay hoy en Reino Unido”. Es decir, que si la Unión Soviética duró 70 años, eso mecánicamente aplicado hoy en día significaría que la Unión Europea duraría hasta 2028 y así se cumpliría la profecía.
La desintegración es uno de los temas típicos más tópicos, perdón al revés, uno de los tópicos más típicos de las películas de Ciencia Ficción, la cual se produce normalmente porque un extraterrestre dispara contra un ser humano un rayo desintegrador que le hace desaparecer ipso facto de la superficie terrestre sin dejar mas rastro que su silueta, que queda marcada como un halo sobre el suelo.
Según la Física la desintegración nuclear consiste en la pérdida de energía por emisión de radiación de un núcleo atómico inestable y constituye un fenómeno escolástico, quiero decir estocástico, o sea que tiene un comportamiento azaroso e intrínsecamente no determinista. Así que vaya Vd. a saber lo que puede suceder en un proceso de desintegración, pues el subsiguiente estado al que llega el desintegrado no viene dado solo por las acciones predecibles del proceso (o sea el rayo desintegrador) sino también por los impredecibles aconteceres en los átomos.
La (des)integración como proceso político inverso en una organización basada en la integración como la Unión Europea no es un sino fatal, sino una transformación cabal. Una comunidad atómica, políticamente hablando, decae en partes más pequeñas debido también a un comportamiento inestable y a priori no es posible predecir el canal mediante el cual la Unión, ya sea soviética o europea, se va a (des)integrar ni en lo que aquello va a acabar.
En la desintegración física se sigue la ley universal de la conservación, que dice que la cantidad de energía es igual al principio que al final. Las partículas tienen por costumbre no permanecer aisladas sino que se agregan rápidamente entre si formando estructuras más complejas, y se unen porque aisladas no son estables y la unión les permite pasar a una situación donde gastan menos energía, lo que supone mayor estabilización.
Ahora bien una comunidad autónoma (perdón atómica, no sé en qué estaba yo pensando) que se (des)integra es como un cuerpo político del que se separan sus miembros, y entonces ya no hay cuerpo, pero si hay átomos, los cuales aunque estén aislados siguen allí estando, como si dijéramos en sentido figurado, sin ton si son.
Y ¿qué pasa entonces políticamente? pues que, entonces, esos átomos sueltos, así liberados, se unen a toda velocidad con otros átomos, con lo cual el cuerpo (des)integrado se recompone al instante allí mismo delante, en el mismo lugar en el que se había (des)integrado. Ahora bien, tal cuerpo ya no hay quien lo reconozca, pues no recupera su antigua forma sino que lo que se forma es una masa sin forma, como cuando, por ejemplo, la Comunidad Económica Europea se transformó en Unión Europea.
El proceso de desintegración es explosivo (recordemos el rayo desintegrador) y desprende enormes cantidades de energía (la misma que había absorbido), por lo cual el autor del disparo tiene que tener cuidado pues si no se aparta le alcanzaría a él también el efecto del rayo que él mismo había lanzado.
Pero ¿qué pasa si la desintegración pasa en el interior de una estrella? Pues que entonces la comunidad atómica se convierte en plasma y no hay recombinación que valga, ni fea ni guapa, sino que allí se queda la comunidad gasificada, dispersa y estrellada.
La evolución estelar es una confrontación entre la ley de la gravedad y la reacción nuclear, solo que ésta es una golosina, perdón una gasolina que se termina mientras que la gravedad, no.