Estudian la adrenomedulina
Descubren un gen que protege el cerebro del estrés
lunes 18 de agosto de 2008, 18:21h
El estudio ha sido realizado en ratones de laboratorio a los que se les había suprimido este gen del sistema nervioso central. El resultado fue que se movían más que sus hermanos normales, pero con una mala coordinación motora. Según el comportamiento presentaban un cuadro de ansiedad y con esta los movimientos estereotipados y característicos del síndrome obsesivo-compulsivo.
Al parecer este gen está implicado en diversas patologías y su bloqueo es objeto de estudio en terapias antitumorales.
Según los investigadores, el cerebro en condiciones normales presenta niveles altos de adrenomedulina. Y al parecer estos niveles aumentan en situaciones de daño cerebral.
Los autores del estudio realizaron unas pruebas de comportamiento para entender el funcionamiento del cerebro de los ratones a los que les faltaba la adrenomedulina. Y los resultados obtenidos indican que la ausencia de este gen hace que las neuronas de áreas concretas del cerebro tengan un citoesqueleto, estructura que contribuye a la integridad de la célula, más rígido, lo que tiene consecuencias perjudiciales en el comportamiento animal.
Los animales que carecen de adrenomedulina cerebral son mucho más sensibles a los agentes que dañan el cerebro.
Alfredo Martínez, el investigador del CSIC que ha dirigido el trabajo, señala que "curiosamente muchos de los defectos psicológicos observados en los ratones sin adrenomedulina se corrigen con la edad, de manera que en individuos de más de seis meses (unos 30 años en humanos) no se aprecian diferencias en animales con o sin el gen".
La adrenomedulina, reguladora del estrés
Según los trabajos realizados hasta ahora por este equipo indican que la adrenomedulina es un factor que protege al cerebro tanto frente a las agresiones externas (isquemias, traumatismos, etc), como a las internas (exceso de estrés y ansiedad).
"En la actualidad estamos trabajando en la búsqueda de sustancias de aplicación farmacológica que puedan aumentar la acción de la adrenomedulina cerebral y, de ese modo, poder frenar el daño producido por el estrés y la ansiedad excesiva", explica Martínez.
Los autores tuvieron que sofisticar para este trabajo las técnicas empleadas, dado que la eliminación completa del gen de la adrenomedulina en ratones provoca la muerte de los embriones a los 14 días de vida intrauterina.
Para evitarlo, los investigadores eliminaron el gen del sistema nervioso central y lo dejaron intacto en el resto del organismo, lo que exigió la utilización de complejas técnicas de ingeniería genética.