Lo he escrito en reiteradas ocasiones: Felipe González ha sido el gran hombre...
Lo he escrito en reiteradas ocasiones: Felipe González ha sido el gran hombre de Estado del siglo XX español, como Cánovas del Castillo lo fue del XIX. El expresidente, en una situación especialmente tormentosa, ha vuelto a demostrar su calidad de hombre de Estado y ha declarado públicamente que es necesario respetar la presunción de inocencia, elogiando como se merece el legado histórico del Rey padre.
Felipe González considera que no se pueden aceptar como verdades las grabaciones preparadas al alimón entre un comisario corrupto y una mujer despechada, con una larga biografía de aventurera. Parece claro que los enemigos del sistema tratan de crear un gran escándalo en torno al Rey padre para hacer muy difícil la continuidad de Felipe VI. La sagacidad de Felipe González al oponerse al vendaval de los bulos, las insidias y las descalificaciones, ha sido certera. El Rey padre ha encontrado en el que durante quince años fue presidente del Gobierno el respaldo que necesitaba. Las declaraciones de Felipe González, que es un socialista demócrata, un socialista verdaderamente demócrata, y de prestigio acreditado, han abierto muchos ojos que estaban cerrados o entornados.
Un diez, pues, para Felipe González. Lo que no han sabido o no han querido hacer líderes políticos del centro derecha, lo ha hecho él de forma precisa y contundente. Formé parte del grupo de periodistas que en su día consideramos inconveniente para la democracia española la permanencia excesiva, no de Felipe González sino de cualquier líder en el poder. Pienso de forma muy diferente al expresidente en cuestiones sustanciales. Pero siempre he reconocido en Felipe González su alta calidad de hombre de Estado y me complace subrayarlo una vez más tras su última demostración de altura política al servicio de España y de los españoles.