Además, Joan Barreda tuvo un mal día y se aleja del liderato en motos.
Este domingo, tras la jornada de descanso, los pilotos del Rally Dakar 2021 afrontaron la primera parte de la etapa maratón. Se trató de un recorrido de 284 kilómetros de enlace y 453 de especial, entre las localidades de Ha'il y Sakaka, durante el que no pudieron recibir asistencia mecánica. Esto es: se disputó uno de los desafíos más peligrosos de este mítico evento.
Salió victorioso el saudí Yazeed Al Rajhi (Overdrive Toyota), que arrebató el triunfo por sólo 48 segundos al francés Stéphane Peterhansel (X-Raid Mini JCW). En todo caso, el legendario galo aumentó su colchón como líder de la clasificación general. Una tabla en la que Carlos Sainz asentó más su puesto de podio, toda vez que concluyó en tercero en esta fecha.
'Monsieur Dakar', trece veces ganador del rally, volvió a mostrarse como el más consistente y metió dos minutos a su principal perseguidor, Nasser Al-Attiyah. El catarí queda a 7:53 minutos del francés, con el madrileño a 41 minutos y 6 segundos de la cima de la tabla. El gran rendimiento de Al Rajhi le permitió saltar al cuarto escalón, pero con una desventaja de cinco horas.
Espera Sainz un error de los dos primeros para que su mejoría se traduzca en tiempo recuperado. Este fin de semana no lo logró, pero hay un motivo para la esperanza. Y es que en meta se percibió un episodio distinto a lo habitual. Al tiempo que los pilotos recomponían la figura o atendían a los medios de comunicación, Peterhansel y su copiloto -Edouard Boulanger- se afanaban en la parte trasera de su coche. Se había roto un brazo de la suspensión y lo solucionaron como pudieron. Sin ayuda y con ese arreglo, habrán de afrontar la segunda parte del maratón -enlace de 334 kilómetros y una especial de 375 desde Sakaka hasta Neom-.
"He sufrido un pinchazo y en otro sitio tuvimos que volver un par de veces. Por lo demás, bien. Para ir abriendo, creo que ha sido una buena especial", se limitó a declarar el español al término del esfuerzo. En efecto, su derroche y pericia le valieron para amortiguar el hándicap de abrir pista. Todo lo contrario que lo que le pasó a Joan Barreda, ganador de la sexta etapa y que este domingo perdió 8 minutos y 57 segundos con respecto al ganador Ricky Brabec.
El estadounidense, defensor del título, se salió, pero José Ignacio Cornejo se aupó al primer puesto de la general, exhibiendo su astucia sobre la moto. El chileno se quedó a 2 minutos y 7 segundos de la victoria parcial, mas supo gestionar los tiempos para mandar en la tabla global. Con 1 segundo de ventaja sobre el australiano Toby Price (KTM). Tras ellos aparecen el británico Sam Sunderland (+2:11) y el francés Xavier De Soultrait (+2:34). Siendo el margen muy estrecho para viajar a estas alturas del recorrido.
Más lejos quedaron el argentino Kevin Benavides (es quinto en la general, a 7 minutos y 29 segundos) y el propio Barreda. El castellonense es sexto y debe remontar 10 minutos y 18 segundos. En cambio, lo más negativo del día fue el accidente sufrido por Pierre Cherpin. El francés se cayó en el kilómetro 178 de la jornada y tuvo que ser socorrido por otros pilotos. Fue trasladado a un hospital de Sakaka y allí hubo de ser intervenido de un traumatismo en la cabeza e inducido al coma.