México
Descubren un narcotúnel con aire acondicionado que cruza la frontera entre México y EEUU
jueves 04 de septiembre de 2008, 11:22h
Construido bajo el edificio, el narcotúnel medía un metro y medio de diámetro, 140 metros de largo y hasta contaba con raíles para pasar droga en vagoneta. El túnel tenía también con algunos conforts: iluminación a neón, elevadores, ventilación e incluso con un sistema de aire acondicionado. El pasadizo fronterizo, que transcurría a una profundidad más o menos de cinco metros bajo tierra, estaba semi-construido y ubicado en el número 134 del callejón Madero de Mexicali. En la misma operación la policía mexicana detuvo a ochos personas, que admitieron que estaban trabajando en la construcción de un túnel con la intención de cruzar drogas hacia los Estados Unidos. Sin embargo, los arrestados no parecen pertenecer a algún grupo criminal especifico, y declararon no conocer quién les contrató ya que, según afirmaron, los pagos lo efectuaban individuos encapuchados. Agentes de la Agencia Antidroga de Estado (DEA) de EEUU están excavando al otro lado de la frontera en busca del final del túnel.
Según desveló el Ministro de Seguridad Pública mexicano, Genaro García Luna, en la actualidad los cárteles de la droga mueven más de 10.000 de dólares cada año y el tráfico de cocaína, heroína y marihuana representan sus actividades principales. El volumen de negocios del narcotráfico aumenta cada año y sus ingresos ya se acercan a la mitad de lo que el país recibió en 2007 en remesas enviadas por sus ciudadanos desde el exterior. El dato resulta muy preocupante sobre todo si consideramos que estos envíos de dinero representa la segunda fuente de ingreso de México, delante del turismo y detrás sólo del petróleo.
El narcotráfico se ha convertido en el principal problema del país, generando, además de un crecimiento constante de la violencia, consecuencias nefastas sobre la salud y la índole social del país. Como se vio en la “marcha blanca” de hace algunos días, la sociedad mexicana parece harta de tantos asesinatos (desde enero del año pasado se han producido casi 6.000 homicidios) y secuestros (más que en Irak). En los últimos meses el ascenso de la violencia parece responder a una estrategia precisa del crimen organizado: inestabilizar el país a través de una ola de violencia extrema. La presencia de operativos mixtos de Ejercito y policía federal no parece haber solucionado el problema, al contrario ha avivado la pugna entre los diferentes cárteles por el control de las rutas de contrabando hacia los Estados Unidos. La lucha al narcotráfico representa un gran desafío para el presidente Calderón; sin embargo, el gobierno no puede perder tiempo, actuando de forma decidida y eficaz. Los mexicanos parecen hartos de una situación ingobernable.