Tras un primer acto denso y pleno de fragilidad, la selección nacional empató por medio de Ferrán Torres. Pero no sostuvo el lapso de fluidez y energía. Con todo, Dani Olmo rescató los tres puntos en el descuento.
La selección española deshizo las maletas en Georgia para relanzar sus sensaciones y su candidatura a clasificarse para el Mundial de Catar 2022 directamente, como primera de grupo. Para lograr ese objetivo, este domingo Luis Enrique Martínez matizó la apuesta que le condujo a un resbalón inesperado en el debut casero contra Grecia. Ejecutó siete variantes (Pedro Porro, Diego Llorente, Jordi Alba, Busquets, Pedri, Fabián y Bryan Gil) en un once inicial al que añadió extremos. El regateador del Eibar y Ferrán Torres se pegarían a la cal buscando traducir la posesión en desborde y peligro.
Sin embargo, el primer acto desarrollado en Tiblisi no desnudó la elección del seleccionador asturiano como afortunada. El escuadrón local demostró su crecimiento bajo el mando de Willy Sagnol. Competiría imponiendo su físico, energía e intensidad al talento de los jugadores visitantes. La pelota pertenecía a España, pero nada más. El tempo, la generación de profundidad y la seguridad defensiva correspondían a un cuadro que avisó con un testarazo -sin marca y en un córner- de Kashia, en el minuto 27. La soberbia reacción del meta vasco Unai Simón salvo a sus compañeros.
Antes del intermedio, se amontonarían las imprecisiones en el pase y pérdidas en las botas de los creativos nacionales. En consecuencia, regaron de confianza y determinación al plan georgiano, que pasaba por replegar con afán y explotar en contragolpe a la mínima. En esa suerte sobresalió como el mejor del encuentro, de largo, el extremo Khvicha Kvaratskhelia. La flecha del Rubin Kazán torturó a Pedro Porro y, por ende, a un esquema que se desajustaba tras cada pérdida. Las transiciones partieron al favorito y desembocaron en el 1-0. En el minuto 43, el propio Kvaratskhelia inauguró el marcador al escaparse y conectar un latigazo angulado.

La idea de 'Lucho' no había pasado página a la monotonía inocua e impotente de la posesión horizontal. Sólo Ferrán Torres, desacertado en la finalización, había inquietado al portero Loria -tiró tres veces, siendo la primera la única que inquietó a los locales-. Así que el estratega gijonés no esperó para localizar soluciones, pues la situación se había tornado tenebrosa. Antes del minuto 65 dio entrada a Íñigo Martínez, Thiago, Dani Olmo y Marcos Llorente -otra vez de lateral diestro-. Y ordenó más revoluciones en ambas fases del juego.
Sus subordinados le hicieron caso e imprimieron más velocidad al intercambio de pases. La movilidad de Olmo en la mediapunta y la presencia de Thiago añadieron fluidez, y el viraje de los extremos hacia el interior, dejando las bandas a Jordi Alba y Llorente, confeccionaron la maniobra que, al fin, dañó a la red de ayudas contrincante. Y en el 55 recogió el fruto. El carrilero azulgrana llegó hasta línea de fondo y centró, Morata dio una patada al aire y Ferrán embocó el empate, desde el segundo palo. La reacción orgullosa española había hecho caja y allanado el terreno para la urgida remontada.
Pero la selección ha perdido la consistencia. Con Georgia cada vez más atrincherada y casi renunciando a las contras y a las presiones selectivas, por el influjo del cansancio, el eje del combinado patrio volvió a pisar el freno y a controlar. Comparecería Oyarzabal, en plena contrarreloj, para concluir con cuatro delanteros un asedio que no sería tal cosa. Porque se secó el juego entre líneas que sólo asomó cuando Pedri despertó y Olmo jugó. Apilarían centros laterales sin remate ni cerca de parecer certero -en jugada o a balón parado- y antes del 90 sólo el atacante del RB Leipzig y la perla del Barça chutaron -uno bien dirigido y el segundo, al cuerpo de un zaguero-. Hasta que el propio Dani Olmo rescató al seleccionador y disolvió la trampa del estilo de juego español. En el minuto 92, se granjeó espacio en una acción de garra y astucia, y filtró un derechazo que se coló tras el mal despeje del guardameta. Para dar oxígeno y fe a un equipo que arrastra cada vez más dudas.
- Ficha técnica:
1 - Georgia: Loria; Kakabadze (Chabradze, m.79), Dvali, Kashia, Guiorbelidze; Kankava, Gvilia; Lobzhanidze (Shengelia, m.70), Kiteishvili (Beridze, m.70), Kvaratskhelia (Kvekveskiri, m.79); y Zivzivadze (Kvilitaya, m.62).
2 - España: Unai Simón; Pedro Porro (Marcos Llorente, m.65), Eric García, Diego Llorente (Íñigo Martínez, m.46), Jordi Alba; Busquets (Oyarzabal, m.73), Pedri, Fabián (Thiago, m.54); Ferran Torres, Bryan Gil (Dani Olmo, m.46) y Morata.
Goles: 1-0, m.44: Kvaratskhelia. 1-1, m.55: Ferran Torres. 1-2, m.92: Dani Olmo.
Árbitro: Radu Marian Petrescu (Rumanía). Amonestó a Zivzivadze (19) y al seleccionador Sagnol, de Georgia; y a Diego Llorente (7) y Porro (14), por España. Expulsó a Shengelia en el minuto 93 por una durísima entrada a Pedri.
Incidencias: encuentro correspondiente a la segunda jornada de la fase de clasificación europea al Mundial 2022 disputado en el estadio Dinamo Arena de Tiflis ante 15.000 espectadores.