Hace unos días quedé con un amigo músico al que no veía desde hacía tiempo y me pareció que retomábamos una conversación interrumpida el día anterior. Las relaciones humanas son un misterio: hay veces que pasamos muchas horas con personas con las que no nos sentimos unidos, y otras veces el paso del tiempo no diluye la amistad.
De la amistad habla, entre otras cuestiones, el libro de entrevistas a George Steiner titulado “La barbarie de la ignorancia”. George Steiner (1929-2020) fue Premio Príncipe de Asturias de Comunicación en 2001 y se le puede considerar uno de los humanistas más lúcidos de nuestra época. En su conversación Steiner reflexiona sobre cómo con el paso del tiempo la amistad se transforma y enriquece, hasta que llega un momento en el que, con el paso de los años, descubrimos que para seguir siendo amigos hay que hacer un esfuerzo, que la amistad no se da por descontado para siempre. Steiner dice que descubrir este abismo es “una fuente de vértigo, de alegría, de felicidad ante el esfuerzo que hay que hacer”.
Según el informe Digital 2021, elaborado por Hootsuite y We Are Social, en el año 2020 el aumento en el uso de las redes sociales en España ha sido espectacular. En 12 meses se registraron 8,1 millones de nuevos usuarios. Actualmente 37,4 millones de personas usan las redes sociales en España, lo que constituye el 90% de la población total. Respecto a su difusión, la red más utilizada es Whatsapp (con un 89,5%), seguida de Youtube (con un 89,3%), y a éstas le siguen Facebook (79,2%), Instagram (69%) y Twitter (52,6%). La media global de uso de las redes sociales en España fue de 1 hora y 54 minutos diarios. No cabe duda de que cada vez usamos menos los teléfonos para conversar.
En general se tiene la percepción de que quienes utilizan mayoritariamente las redes sociales son los más jóvenes. Sin embargo, por número de usuarios totales la encuesta indica que la población entre 18 y 24 años constituye el 14,6% de los usuarios totales, mientras que la mayoría de los usuarios -el 26,7%- tienen entre 25 y 34 años. La franja siguiente son los usuarios de 35 a 44 años y a continuación los que tienen entre 45 y 54 años, con el 20,8% y 17,6% del total respectivamente. Es evidente que nuestro principal modo de comunicación ha cambiado, especialmente entre los adultos. De pasar las “horas muertas” hablando en el banco de un parque o en la terraza de un bar, hemos pasado a surfear por la vida de los demás a través de internet a gran velocidad. Sin embargo, no es posible expresar por escrito a través de las redes sociales los sentimientos acumulados durante este año. Necesitamos escuchar la voz de los demás, necesitamos que los demás escuchen nuestra voz.
Mantener una conversación es una aventura fascinante e imprevisible a la que no debemos renunciar y que nos puede llevar a destinos insospechados. La conversación es como la música: según el momento aceleramos o ralentizamos el ritmo y, sobre todo, aprendemos a disfrutar tanto las palabras como los silencios.
Decía Donald Winnicott: “Los artistas son personas movidas por la tensión entre el deseo de comunicar y el de ocultar". Lo mismo ocurre con la conversación. Por ello conversar es es un arte.
@jromerotrillo