El conquense remontó ante el favorito austriaco por 4-6, 5-7, 6-3, 6-4 y 6-4.
Este domingo el alzó el telón de la edición 2021 de Roland Garros. La afición española yacía calentando motores ante el debut de algunos de los representantes nacionales más destacados y a la espera del estreno de nombres como Rafael Nadal, Garbiñe Muguruza, Sara Sorribes, Carlos Alcaraz, Paula Badosa, Carla Suárez o Alejandro Davidovich. Sin embargo, en esta misma fecha se registraría, contra pronóstico, el primer golpe sobre la mesa de la armada ibérica.
Pablo Andújar derrotó a Dominic Thiem. El austriaco, cuarto favorito y finalista de las ediciones de 2018 y 2019 del Grand Slam francés, cayó por 4-6, 5-7, 6-3, 6-4 y 6-4. En una batalla en la que el conquense hubo de remontar dos sets en contra y que exprimirse durante cuatro horas y 28 minutos. Así pues, el torneo parisino arrancó con una sorpresa mayúscula revestida de gesta para el deporte patrio.
A sus 35 años, y tras una carrera en la que ha aglutinado cuatro títulos ATP, el nacido en Cuenca se dio el gusto de acaparar los focos. Sólo dos semanas más tarde de haber apeado a Roger Federer del Abierto de Ginebra -6-4, 4-6 y 6-4-, campeonato en el que finalizó en las semifinales. Y, sobre todo, reivindicando su clase y buen momento de forma. Abriendo una ventana de oportunidad en la que se le cruzarán, en la segunda ronda gala, Federico Delbonis o Radu Albot.
Se medían el 68º del ránking mundial y el cuatro mejor tenista del planeta. En la pista Philippe Chatrier. Thiem arribaba tras firmar unos cuartos de final, dos finales y dos semis su la relación de participaciones en el 'major' de París, pero también arrastraba dudas. Por ello, trató de mostrar su mejor versión con celeridad. Buscaba espantas los fantasmas que le persiguen, en el desplome de su rendimiento. Así que se remangó y diluyó la gallarda resistencia que interpuso Pablo apoyado en su consabida jerarquía.
En cambio, no gozó de consistencia. Como le viene ocurriendo. Nunca había perdido en la primera ronda parisina y competía ante un español que encadenaba tras años seguidos con derrota en su debut en la capital francesa. Andújar reaccionaría con valentía, variando las alturas y direcciones en el golpeo y mezclando servicios y voleas atinados. Esa fórmula iría minando la titubeante confianza de Dominic hasta el punto de colocarse con empate a dos sets. Y en la quinta manga aceleró, rompiendo el saque ajeno con 2-2.
Gestionaría la ventaja con oficio y se sacó una espina gigante. "Esto es un regalo que me hace el tenis (...) Soy el primer sorprendido, pero he creído hasta el final y finalmente es algo muy especial. Porque tengo 35 años y no sé cuanto tiempo que queda", expuso, tan cansado como entusiasmado. Y añadió esto: "Para mí es un regalo, en estas condiciones en la Philippe Chatrier, contra un rival como Thiem. Es un regalo que me ha hecho el tenis. He creído en la victoria porque hace dos semanas, contra Federer, también jugué muy bien y aquello fue otro regalo, quizá más grande".
El conquense, que ha estado casi dos años fuera de las pistas por lesión, señaló que "normalmente estos partidos son un mal sorteo para mí". "Sé que Dominic no está en un buen momento, pero he luchado hasta el final porque sabía que tenía el nivel", explicó. Y se despidió aclarando que "esta tarde y mañana disfrutaré, pero me toca bajar a la tierra y tengo que tratar de volver cuanto antes a la misma situación en la que estaba". Nunca ha ganado más de dos partidos consecutivos en París, pero tampoco había debutado ganando desde 2017. Hasta ahora.