A primera hora de esta mañana de domingo, una mujer argentina ha muerto al ser apuñalada por su ex pareja de origen marroquí en Nerja, Málaga. Esta muerte, la segunda en 24 horas, eleva a 50 las mujeres muertas a manos de sus parejas.
"Me da miedo no salir adelante. Quiero ser feliz, tengo mucho por dar”. Son las palabras de una de esas mujeres que sufre violencia machista de manos de su pareja. Su mirada irradia ilusión pero también sufrimiento. No quiere dar su nombre y mucho menos pasar a engrosar una de esas listas en las que las historias personales pasan a ser meros datos. Desde el año 2000 más de 500 mujeres han fallecido a manos de sus parejas o ex parejas. Demasiadas. “Un día vino muy agresivo por una discusión en el trabajo, llamé al
016 (teléfono de ayuda para las mujeres maltratadas) porque me daba miedo. Estaba bebido y delante de la chica que me atendía grité: ¡Cuidado no me vayas a pegar! "Al final le dio un tortazo a la niña”.
Desde su llegada a España asegura que apenas sufrió agresiones. “En mi país, Ecuador, no me separaba porque me importaba el qué dirán, porque dependía de él. Cuando llegué a España, los anuncios y la televisión sirvieron de freno a su violencia”. Ella se sabe afortunada, aunque en sus palabras están las consecuencias del maltrato. “No me separo porque tengo que pagar la hipoteca, los psicólogos dicen que piense en mí y yo sé que lo que dicen es cierto pero… A veces me siento culpable porque le contesto”. Suspira. Ésta es tan sólo una de esas historias que se esconden tras las cifras. Es la vida de una mujer de 42 años que espera poder salir adelante junto a sus hijas. “Quiero ser feliz”, reitera.
Las estadísticasEn este mes de septiembre está previsto que se celebre una Conferencia de Presidentes que tendrá como único orden del día la Violencia de Género. Muchos de ellos ya han anunciado que acudirán con propuestas novedosas y efectivas. De esas que podrían dar la vuelta a las estadísticas. De modo, que si se cumplieran las expectativas de las
propuestas milagro el número de muertas en un futuro podría ir en descenso. Pero la realidad es otra. Aún no ha comenzado la reunión y ya se vislumbra cierto desacuerdo. “Es el Gobierno el que debe decir a los presidentes de las comunidades autónomas qué pretende con la celebración de la conferencia y sobre todo qué tipo de acuerdos quiere alcanzar. A día de hoy no hay nada concreto sobre la mesa”, explica Sandra Moneo, portavoz del PP.

En lo que va de año, 50 mujeres han sido asesinadas por sus parejas o ex parejas y al menos hay seis casos bajo investigación policial. Sólo el 30 por ciento había denunciado a su agresor. En 2007 murieron un total de 71 mujeres por violencia de género. En 2004, 72 mujeres fallecieron. Tras poco más de tres años de la entrada en vigor de la Ley contra la Violencia de Género sorprende que no haya habido cambios y que el desenlace en la vida de estas mujeres sea el mismo: la muerte.
Si seguimos las estadísticas del Instituto de la Mujer, el verano es el periodo del año en el que más se produce este tipo de violencia. En 2007, cuando murieron 71 mujeres, 26 de ellas lo hicieron en verano. En 2006, de las 68 asesinadas, 19 de las muertes se produjeron entre los meses de junio y agosto.
Tras los últimos casos, el Delegado del Gobierno para la Violencia de Género, Miguel Lorente, ha advertido de que en el mes de agosto suelen aumentar "las agresiones con resultado de muerte" porque en esta época del año "aumenta la convivencia y las familias se apartan de la rutina". Las dinámicas familiares cambian, crecen los conflictos familiares, "no sólo entre los cónyuges, sino también con los menores", y los violentos "aumentan su agresividad", ha asegurado.
La Ley no es suficienteLos miembros y “miembras” del Gobierno han reconocido en sus declaraciones que la ley no ha servido para reducir el número de mujeres que mueren cada año, ya que tiene una proyección a largo plazo. La vicepresidenta primera María Teresa Fernández de la Vega ha asegurado que para ver los efectos "tiene que pasar más tiempo" porque se trata de cambiar hábitos que tienen que ver con cambios de la cultura.
En el lado opuesto están quienes piden la reforma de esta ley. Hace apenas dos meses todos los grupos políticos a excepción del PSOE acusaron a la ministra de Igualdad, Bibiana Aído, de ser "autocomplaciente" y exigieron una reforma del texto. Sandra Moneo, portavoz del PP, asegura que algo está fallando. “La ley integral a la que todos los grupos dimos nuestro apoyo no está dando los resultados previstos. Tiene lagunas. Alguna muy importante como la que hace referencia a la protección de la mujer”, sostiene.
Hasta el momento y a pesar de la concienciación social siguen muriendo mujeres por esta causa. Los políticos se muestran incapaces de establecer consensos y las asociaciones que luchan por erradicar esta lacra aseguran que para acabar con la violencia machista hay que ir a la raíz. Las cuestiones educativas, contempladas en la Ley Integral, parecen serlo.
¿Qué les dirías a los políticos tú que has sufrido este tipo de violencia? “No me gusta que se tiren los trastos. Siempre ven lo negativo, en esto deberían luchar conjuntamente y que se olviden de partidos y de todo. Que sean efectivos”, dice con rotundidad.
Por Comunidades AutónomasDe las muertes registradas en 2008, sobre al menos siete agresores pesaban órdenes de alejamiento. Madrid es la región más trágica en cuanto a violencia machista. Le siguen Cataluña, Comunidad Valenciana, Andalucía, Castilla León , Castilla- La Mancha, Canarias, Galicia o Murcia entre otras. Con la llegada de la Ley Integral los avances logrados en el ámbito judicial y legal no han frenado la estadística, recordemos que en 2006, 62 mujeres fueron asesinadas. Sin embargo, se produjo un incremento de las denuncias por maltrato.
En su primer año-de junio de 2005 a junio de 2006- los 22 juzgados exclusivos de violencia de género y los más de 400 de competencias compartidas recibieron casi 147.000 denuncias. Cifra que se ha ido reduciendo con el paso de los años. En 2004, hubo 99.000 y en 2003 se elevaron a 76.000. Lo más grave es que el 70 por ciento de las mujeres que murieron ese año no había denunciado a su agresor. Quien ahora quiere preservar su anonimato sí lo hizo aunque se negó a pedir la orden de alejamiento. “Fui a un juicio rápido y ahora todo sigue su curso”, explica.
Apenas el 30 por ciento de las mujeres asesinadas este año habían denunciado las agresiones. Quizás, la petición de auxilio y la voluntad de todos por acabar con la violencia machista podría ser el paso para lograr que el maltrato sea una cuestión del pasado y no el presente y el futuro de muchas mujeres.
