Partido muy serio de los catalanes, que domaron a unos andaluces que jugaron los 20 minutos finales en inferioridad numércica por expulsión de Koundé. Por M. Jones
El Barcelona de Xavi Hernández va ganando cocción a pases agigantados. El técnico catalán ha apostado todo a su idea de fútbol y por ello cuenta, sobre todo, con canteranos. Este martes disponía de la oportunidad de recortar distancias con los puestos europeos ligueros, en el partido aplazado de la cuarta jornada ante el Sevilla. Eso sí, en el complicado Sánchez Pizjuán y ante el pujante segundo clasificado. Y desplegó sobre el verde un intento de dar un golpe de autoridad.
Alineó a los mismos que ganaron con sufrimiento al Elche en el Camp Nou hace tres días. El mensaje de confianza en la filosofía 'cruyffista' se hizo carne, otra vez, con el tridente conformado por Ez Abde, Ferrán Jutglá y Ousmane Dembèlè. Con Gavi a los mandos de la circulación. Y al galope del hambre de redención. Así soltarían los azulgranas una presión tan ardorosa que con celeridad borraron parte de la identidad de un conjunto dirigido por Julen Lopetegui con Rekik en el lateral zurdo y Fernando de central.
La tribuna, protegida de la llovizna que acompañó al envite, asistió a un desafío físico, táctico y mental. Resultaría delicioso contemplan cómo dos escuadrones valientes jugaban con todo el riesgo imaginable para atacar siempre. O para robar arriba y volver a amenazar al rival. Todos los peones se desfondarían en el cierre de pasillos de pase, persecución de desmarques y la cobertura y ocupación de espacios estudiada desde sus banquillos. La calidad se circunscribiría a solventar la exigencia de precisión en el pase. En detrimento del espectáculo.
Empezaría mejor el Barça en ese paisaje tenso. Sin disponer de la fluidez y armonía que quiere Xavi en la elaboración de jugadas, por el buen hacer de la red andaluza, avisarían con dos intentos de Jutglá antes del minuto 15. Dada la opresión global, la única ruta de peligro visitante llevaría el nombre de Ousmane Dembèlè. Y el 'Papu' Gómez se esforzaría en ayudar a Rekik en el marcaje del regateador francés. Labor nada sencilla pero exitosa, salvo cuando Ocampos le regaló al 'Mosquito' una pelota que éste usó para encarar y emitir un latigazo que Bono repelió como pudo -minuto 30-.
Los hispalenses sollozaban si intentaban sacar la pelota jugada. Rafa Mir ejercería más como boya que bajara los pelotazos de su defensa que como rematador de centros. Aunque perdió el cuerpeo con el astuto Piqué. Hasta el descanso sólo le brindaron un buen pase -de Delaney, que se escapó de la pegajosa disposición con una potente conducción- y le pudo guinda con un zurdazo fuera de tino -minuto 28-. En el solitario disparo que registraría Ter Stegen como inquietud antes de la media hora de partido.
Así las cosas, asomaban los errores y el balón parado como ventanas casi exclusivas para rematar a portería. Y empatarían los contendientes a acierto en esa suerte antes del intermedio. En el 32 Rakitic se inventó un saque de córner raso y potente que conectó con el chut afilado del 'Papu' que acabó en el 1-0. Se durmió la retaguardia catalana y lo pagó. Mas, en el 45, un miembro destacado de esa defensa, Araújo, establecería las tablas, con un cabezazo picado y angulado imperial, a centro de esquina de Dembèlè.
Herido por la cornada final, el Sevilla aceleraría en la reanudación y cambió el mando del guión. Presionó mejor y más alto que los culès, a los que le forzó a replegar más. Delaney -el mejor de los suyos- remató en dos ocasiones, siempre a balón parado, en ese impulso que vería a Mir filtrarse a la contra y chutar mordido. El cansancio ante semejante derroche comenzaba a abrir huecos para que germinaran transiciones si fallaba una marca. Y a esa apertura de espacios para correr ayudaría, y mucho, la roja directa que vio Koundè (por lanzar un pelotazo en la cara a Jordi Alba).
Lopetegui se quedó con un menos y sin Rakitic, lesionado, en dos minutos (64 y 66). Ocampos pasó al lateral diestro (Abde se activó, al fin) y el partido se quedó sin el equilibrado combate. El Barça jugaría los últimos 20 minutos en cancha del oponente, con la iniciativa. Los andaluces se afanarían en achicar y esperar a cazar un contragolpe, aunque no se encerrarían, en un ejercicio de gallardía -pese a sufrir una plaga de bajas-. Xavi dejó a su bloque sin delantero centro y volvió a dar alternativa Nico en el papel de llegador. La posesión sería suya hasta la conclusión en una deriva sin ocasiones claras que desembocó en un derechazo esquinado de Dembèlè que escupió la madera. Y se le escaparon otros dos puntos.
- Ficha técnica:
1- Sevilla: Bono; Rekik, Fernando, Diego Carlos, Koundé; Joan Jordán, Delaney (Augustinsson, min. 85), Rakitic (Gudelj, min. 70); 'Papu' Gómez (Juanlu, min. 85), Ocampos (Valentino, min. 92) y Rafa Mir (En-Nesyri, min. 70).
1- Barcelona: Ter Stegen; Araújo, Piqué, Eric García (Lenglet, min. 72), Jordi Alba; Busquets, Frenkie De Jong (Luuk De Jong, min. 85), Gavi; Ez Abde, Dembèlè y Ferrán Jutglá (Nico, min. 72).
Goles: 1-0, min. 32: 'Papu' Gómez; 1-1, min. 45: Araújo.
Árbitro: Carlos Del Cerro Grande. Expulsó a Kounde -minuto 64-. Amonestó a Busquets, Delaney, Abde, Gavi y Juanlu.
Incidencias: partido correspondiente a la cuarta jornada de LaLiga, disputado en el estadio Sánchez Pizjuán.