El Leicester cerró un 2021 inolvidable, en el que ganó la Copa de la Inglaterra y la Community Shield 50 años después, tomándose revancha ante el Liverpool, que le eliminó hace seis días en penaltis de la Carabao Cup, con un solitario tanto de Ademola Lookman que deja al equipo de Jürgen Klopp a seis puntos del líder, el Manchester City.
El King Power Stadium celebró la revancha en un encuentro marcado por el fallo de penalti de Mohamed Salah, la gran actuación de Kasper Schmeichel y la resistencia de un Leicester que firmó un triunfo de prestigio, la segunda derrota del Liverpool en la Premier que comenzará 2022 enfrentándose al Chelsea en el pulso de dos equipos que quieren pelear por el título con el City.
El dominio posicional del Liverpool en el arranque de partido dejó como mejor acción un penalti sobre Salah, zancadilleado dentro del área, que él mismo perdonaba con un disparo centrado. El rechace de Schmeichel le caía al delantero egipcio que cabeceaba al travesaño en la doble ocasión perdonada.
En un duelo de alta intensidad, con el Liverpool disfrutando en las transiciones, se erigió la figura salvadora de Schmeichel, decisivo ante Diego Jota y con una gran parada a Salah tras un grave error defensivo en un mal despeje. Al contragolpe apareció también Vardy como principal valor ofensivo del Leicester y James Maddison, incapaces de superar la firmeza de los centrales Van Dijk y Joel Matip.
Sin embargo, tras perdonar Mané en el arranque del segundo acto con todo para marcar y disparar la mejor ocasión del partido arriba, llegó el golpe del Leicester a los 59 minutos. La conexión Dewsbury-Hall y Lookman encontró espacio en la zaga rival y el delantero definió con calidad en el primer balón que tocó al entrar al campo.
El triunfo repleto de mérito para un Leicester plagado de bajas de jugadores importantes de Brendan Rodgers que logró derrotar al equipo que dirigió gracias a la firmeza defensiva de su equipo. El asedio del Liverpool apenas se tradujo en ocasiones de peligro más allá de un testarazo de Jota a ocho del final a la salida de un córner que se marchó pegado al poste y no evitó el traspié de su equipo que se aleja del liderato.
Impotencia del Tottenham, reacción del West Ham
El West Ham de David Moyes reaccionó a su peor momento de la temporada con una remontada repleta de contundencia en su visita al Watford (1-4), en una jornada intersemanal de la Premier que dejó la impotencia del Tottenham, incapaz de derrotar al Southampton en inferioridad numérica desde el minuto 39 (1-1).
La revelación del inicio de temporada en Inglaterra vuelve a brillar. Tras dos derrotas y un empate en sus últimos partidos, recuperó su sitio entre los cinco primeros tras responder con personalidad en casa del Watford al tempranero tanto de Emmanuel Dennis. A los cuatro minutos y tras dos bellos amagos, colocaba su disparo en la escuadra.
El trabajo del West Ham encontró el premio de la remontada antes del descanso, en apenas dos minutos, cuando entre el 27 y el 29, Tomas Soucek llegando con criterio desde segunda línea y Benrahma a placer, cambiaban el panorama del encuentro que se confirmó en una segunda mitad de pleno dominio. Tras un tanto anulado a Bowen, de penalti sentenciaba el encuentro Mark Noble, y de nada servía la parada de la jornada, una reacción repleta de reflejos de Daniel Bachmann al latigazo en el mano a mano con Michail Antonio, que el portero encajaba el cuarto en el añadido, de Nikola Vlasic sin oposición.
El Tottenham, que venía de golear al Crystal Palace el domingo y con apenas un solo día de descanso que provocó quejas de su técnico, el italiano Antonio Conte por la falta de sensibilidad de los responsables de la competición, no pasó del empate en su visita a un Southampton que dominó pero no remató.
Fue a remolque el equipo londinense tras un gran gol desde un saque de banda de Salisu, protagonista del partido. Ward-Prowse enganchaba a bote pronto el despeje de la zaga rival y adelantaba con un derechazo a su equipo que tuvo ante las cuerdas al Tottenham hasta una acción que marcó el duelo.
Un penalti claro de Salisu provocaba su segunda amarilla y dejaba en inferioridad numérica a su equipo a seis minutos del descanso. El empate lo firmaba con la pena máxima Harry Kane en un choque en el que Sergio Reguilón fue titular, y sustituido al descanso tras ver una amonestación en la última acción del primer acto, y Conte acabó recurriendo a Bryan Gil.
El acoso del Tottenham no encontró el premio, con Kane lamentando un tanto anulado por fuera de juego, un segundo gol anulado por falta al portero, estadísticas de posesión que llegaron al 90% y hasta 22 remates, once a puerta, sin premio. Bryan Gil apareció por las dos bandas para poner centros y en sus botas tuvo la última oportunidad sin poder superar la firmeza de Forster. Cae a la sexta plaza con dos partidos por recuperar.
Mientras, el Crystal Palace se levantó de su reciente derrota venciendo con comodidad a un Norwich que no escapa de la crisis en la que se encuentra inmerso. Con una fragilidad defensiva preocupante, igualó al Newcastle como equipo más goleado de la Premier con 42 tantos encajados. Edouard de penalti, Mateta culminando un contragolpe y el zurdazo cruzado de Jeffrey Schlupp, dejaban el partido sentenciado en la primera parte (3-0).