www.elimparcial.es
ic_facebookic_twitteric_google

Garzón, arropado por Díaz, se pone farruco

EL IMPARCIAL
jueves 06 de enero de 2022, 10:26h

Después de las torpes declaraciones de Alberto Garzón sobre la "mala calidad de la carne española", después de la indignación de Pedro Sánchez, pese a su silencio, que mandó a la ministra de Educación y a la portavoz del Gobierno a desmarcarse con la frase de que las afirmaciones del responsable de Consumo eran "a título personal" y, sobre todo, después del contundente apoyo de su verdadera presidenta Yolanda Díaz, el responsable de la descomunal torpeza al atacar a la ganadería española, se fue a la Cadena Ser a sacar pecho, a ponerse farruco al afirmar que "sus opiniones habían sido impecables". Y se enfrentó a la ridícula teoría de las ministras corroborando que sus declaraciones eran "como ministro de Consumo, no a título personal".

De nuevo Pedro Sánchez se arruga ante las excentricidades de los ministros de Podemos. Aunque lo desearía, no se atreve a destituir a Garzón, pues depende directamente y exclusivamente de Yolanda Díaz, que como hemos comentado salió al paso de las críticas de las ministras socialistas con el argumento de que hay que defender la ganadería sostenible y combatir las macrogranjas. Y esa ha sido la teoría de la progresía mediática para defender al indefendible ministro.

Porque si, en efecto, Garzón cree que en España proliferan tales granjas, aunque se ha demostrado que son minoría, debería trabajar desde el Gobierno para controlar, multar y prohibir el "supuesto maltrato animal" en lugar de denunciarlo a un periódico británico. Pero el protagonista en cuestión debe sestear en los Consejos de Ministros en lugar de trabajar como miembro del Ejecutivo. Prefiere hacer declaraciones contra la ganadería española como si fuera portavoz de una Asociación ecologista antes que resolver esas supuestas anomalías desde el Gobierno.

Debe ser que, como anda escondido e inactivo, quiere lanzar al mundo su imagen de comunista revolucionario sin darse cuenta, o sí, del daño que hace a la economía al atacar al cuarto sector productivo de nuestro país que da empleo a más de 100.000 personas y genera 27.000 millones de euros anuales. Y, además, porque es mentira. La industria cárnica es ejemplar y la calidad de la carne española, excelente.

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (27)    No(0)

+
3 comentarios