Un control y pase milimétrico de Joaquín en el descuento, con toque de Canales y empuje a gol de Iglesias, permitió al Betis amortiguar el golazo de falta de Bebé en el minuto 80 que aparentaba enviar el duelo a la prórroga. Con el 1-2 de la ida, el Betis logró salvar el órdago y se cita con el Valencia en la final del 23 de abril.
Betis y Valencia disputarán la final de la Copa del Rey de este año el próximo 23 de abril en el estadio de La Cartuja, en Sevilla. El equipo de Manuel Pellegrini selló el pase este miércoles al lograr empatar a un Rayo Vallecano con esperanzas en la prórroga con un agónico tanto de Borja Iglesias en el minuto 92 para igualar un golazo de falta de Bebé en el minuto 80.
Joaquín, el eterno capitán verdiblanco, había entrado en el campo en lugar de Juanmi como reacción al 0-1. Como su el peso de una inminente próoroga fuera el de una pluma, el extremo logró un control suave en banda izquierda, se posición hacia el área y allá vio los desmarques de Canales al primer palo y de Iglesias al segundo. Eligió la primer opción, con Canales adelantándose a su marcador y logrando extender con un suave toque la trayectoria del balón hacia la portería, donde Iglesias apuró el esprint para empujarla antes de la llegada del defensa que le acompañaba y lograr el éxtasis en el Villamarín. Diecisiete años después, el Betis disputará una nueva final de Copa, la quinta de su historia.
Pese a que el Rayo llegaba a la cita en el momento más bajo de la temporada, con una victoria en sus últimos siete encuentros, Pellegrini no quiso confianzas en un año que puede ser histórico para el Betis y dispuso de su once de gala. Iraola, por su parte, no pudo contar con el talento ofensivo de Falcao al ser baja por un pinchazo en un gemelo.
Tanto la primera mitad como gran parte de la segunda se podría definir como control de daños. El Rayo se reforzaba atrás para evitar un gol que incrementara diferencias mientras que el Betis no quería tampoco descuidar su ventaja.
Así, los protagonistas hasta el momento estaban en el centro del campo: Guido Rodríguez por los locales y Óscar Trejo en los visitantes. Al descanso, los objetivos de los técnicos se habían conseguido en un duelo marcado por la tensión. Para la reanudación, Iraola debía cambiar la marcha de los suyos en busca del necesario tanto que diera vida al Rayo.
De esta manera, con media hora por delante, Comesaña y Nteka entraban como revulsivos ante un Betis que se iba animando a buscar los espacios que dejaba el paso adelante visitante.
Este tramo final con goles terminó por germinar lo que antes había sido un partido con mucha búsqueda de control por parte de un Betis temeroso ante un Rayo bien plantado con la paciencia de saber esperar su oportunidad. El margen del 1-2 de la ida era corto para ambos conjuntos.
Precisamente, cuando el Betis fue perdiendo el miedo y animando un partido agarrotado, llegó el zapatazo de Bebé para poner patas arriba el duelo, que luego fue contestado por Iglesias para el resultado final.
- Ficha técnica:
1 - Betis: Claudio Bravo; Sabaly, Pezzella, Édgar, Álex Moreno (Guardado, m.95); Guido Rodríguez, William Carvalho; Canales, Fekir, Juanmi (Joaquín, m.81); y Willian José (Borja Iglesias, m.86).
1 - Rayo Vallecano: Luca Zidane; Balliú, Catena, Mario Suárez (Bebé, m.77), Fran García; Isi Palazón (Nteka, m.61), Óscar Valentín, Pathé Ciss (Santi Comesaña, m.61), Álvaro (Kevin Rodrigues, m.89), Trejo; y Sergi Guardiola (Sylla, m.77).
Goles: 0-1, M.80: Bebé. 1-1, M.91: Borja Iglesias.
Árbitro: Juan Martínez Munuera (Comité Valenciano). Amonestó al visitante Balliú (m.71) y a los local Willian José (m.79),
Incidencias: Partido de vuelta de las semifinales de la Copa del Rey disputado en el estadio Benito Villamarín ante 59.916 espectadores, entre ellos medio millar de seguidores del Rayo.