Aunque en los últimos años ha habido un cierto debate político y social sobre las Golden visa o visados de oro, en estos días ha vuelto a resurgir en los medios de comunicación este tema, con motivo de la limitación europea en la concesión de estos visados a ciudadanos rusos, dentro de las sanciones por la invasión de Rusia en Ucrania.
Recordemos que la Golden visa es un permiso o visado que concede a sus beneficiarios extranjeros su residencia oficial en España, y de paso su libre circulación dentro de la UE (26 países Schengen). Para la concesión de estos visados, es necesario que los solicitantes realicen unas inversiones de alto valor económico en nuestro país. Concretamente se requiere que inviertan un mínimo de 500.000 euros en propiedades inmobiliarias, o bien un millón de euros en depósitos bancarios o en fondos de inversión, o bien dos millones de euros en deuda pública. Estas altas cifras económicas solo permiten así a los ciudadanos acaudalados obtener por esta vía el permiso de residencia en nuestro país.
Esta figura surgió y viene regulada por la Ley 14/2013 de Apoyo a los emprendedores y su internacionalización, siendo una norma legal que agiliza, por otra parte, la concesión del visado en un plazo de 10 días, y el permiso de residencia en solo 20 días, lo cual difiere en gran medida de los plazos por los que han de pasar los ciudadanos que no puedan realizar esas importantes inversiones económicas.
España es uno de los países que más Visas doradas ha otorgado en la Unión Europea, ya que por ejemplo entre 2013 y 2018 concedió más de 25.000 permisos de residencia, lo que le ha venido reportando una cifra de ingresos a menudo superior a 900 millones de euros anuales. En cuanto a concesión de visados a los ciudadanos rusos, cabe señalar que entre 2013 y 2019 se concedieron 806 visados, y en 2021 fueron 159 las Golden visa concedidas a ciudadanos de esta nacionalidad. Cabe destacar, por otra parte, que recientemente la Unión Europea ha establecido dentro de las sanciones económicas una limitación en la concesión de estos visados a los ciudadanos rusos ligados al gobierno de Putin.
En cualquier caso el tema de las Golden visa es una materia que trasciende a la actual situación bélica, ya que estos visados pueden ser utilizados como un sistema de blanqueo de dinero y pueden ser atractivos así para corruptos de países extracomunitarios, ya que les permite una libertad de establecimiento, de circulación y de negocios en los países de la Unión Europea, y lejos además del foco de las autoridades fiscales de su país.
Es por ello que se deberían adoptar medidas nacionales y sobre todo internacionales para controlar y hacer bastante más transparente el sistema de las Golden visa, desde su concesión, a su desarrollo y utilización en cada uno de los países. En este sentido pensamos que sería urgente que la Unión Europea se implicase firmemente en esta materia, y propiciase una efectiva armonización legal en todos los países europeos, para que no hubiera diferencias ni discriminaciones, y todo resultase más claro y coherente.
En términos más concretos, pensamos que serían necesarias tres tipos de medidas: 1) Una normativa legal detallada y común, aprobada por el Parlamento europeo, que regulase el régimen de concesión y disfrute de las Golden visa en la UE, evitando así la gran disparidad actual en la regulación legal de los distintos países. 2) Creación de un Registro oficial y centralizado en la UE de las Golden visa concedidas en cada uno de sus 27 países. Este registro debería ser de libre acceso para los ciudadanos. 3) De cara a un mínimo del nivel de transparencia que exige la sociedad actual, debería hacerse pública la lista de concesionarios o beneficiarios de Golden visa en España; no resultaría imprescindible que se publicasen los patrimonios propios de esos ciudadanos extranjeros, bastaría inicialmente al menos con que se publicase la lista de los nombres de estos ciudadanos (y su país de origen) y en todo caso la cifra económica invertida (y el concepto) que les ha dado derecho a obtener ese permiso de residencia en nuestro país. Esta tercera condición es independiente, si bien vendría resuelta en el caso de que llegase a haber ese registro centralizado europeo que proponemos y se hiciese público además para cualquier ciudadano que lo quisiera consultar.
Estamos en una época, en definitiva, que es necesario propiciar la transparencia así como prevenir la corrupción, y entendemos que esas tres medidas que se proponen podrían contribuir al logro de estos importantes desafíos y objetivos sociales.