El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez: "Podremos poner medidas excepcionales para reducir los costes de la electricidad".
Los líderes de la Unión Europea reconocieron en la cumbre que concluyó este viernes que España y Portugal necesitan un "trato especial" para gestionar los elevados precios de la electricidad por su bajo nivel de interconexión eléctrica con el resto del bloque, lo que les convierte en una "isla energética".
"Hemos acordado un trato especial para la Península Ibérica de forma que puedan gestionar esta situación tan específica en la que se encuentran y manejar los precios energéticos", afirmó la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, tras una reunión que se prolongó durante casi diez horas.
No ha dado más detalles la presidenta, que apuntaba: "España y Portugal podrán gestionar los precios de la electricidad de la manera que hemos debatido". La alemana señaló que España y Portugal se encuentran en una situación "muy especial" porque su mix energético tiene una alta proporción de renovables pero "muy pocas interconexiones" con el resto de países de la Unión.
Los Veintisiete acceden así, al menos, a una de las demandas con las que llegaba el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez. Sin embargo, España no consiguió que el texto acordado autorizase la introducción de límites en el precio del gas dentro del mercado mayorista, una opción que sigue sobre la mesa pero se valorará más adelante.
En concreto, los líderes de la UE encargan a la Comisión Europea la tarea de investigar si esta medida y otras como facilitar ayudas de estado o la reducción de impuestos contribuirán a "reducir el precio del gas y atajar su efecto contagio, eso sí, "teniendo en cuenta las circunstancias nacionales". "La Comisión está preparada para evaluar con urgencia la compatibilidad (con las normas europeas) de las medidas de emergencia temporales en el mercado eléctrico notificadas por los Estados miembros", añade a continuación el texto de conclusiones de la cumbre.
Bruselas garantiza que estudiará "con un procedimiento de urgencia" que las medidas reducen los precios en el mercado de la electricidad al contado tanto para empresas como para hogares y que "no afectan a las condiciones comerciales de una forma que sea contraria al interés común". "Haciendo este análisis, serán tenidas en cuenta la naturaleza temporal de las medidas y el nivel de interconexión con el mercado único de la electricidad", remarca el documento, reforzando de manera velada la necesidad de tener en cuenta la singularidad energética de la Península Ibérica.
Sánchez dice que cumple objetivos
Poco después, Sánchez explicaba que "podremos poner medidas excepcionales para reducir los costes de la electricidad" y afirmó que se han cumplido los objetivos previstos por parte de España. Espera que en menos de un mes pueda notarse en la factura de la luz el impacto del acuerdo.
Lo explicaba junto al primer ministro portugués, António Costa, con quien planteó las demandas a la UE que han sido aceptadas pese a las reticencias de Alemania, Países Bajos y los nórdicos. Destacó que lo conseguido en este Consejo supone "un objetivo cumplido".
Sánchez agradeció la labor de la Comisión Europea para avanzar en este debate y resaltó que "a partir de hoy" España y Portugal van a poder poner en marcha "medidas excepcionales y acotadas en el tiempo" para reducir los precios de la electricidad a consumidores, industria y empresas.
Las medidas serán presentadas la próxima semana por los dos países a la Comisión Europea, que se ha comprometido ya a confirmar de forma urgente que se ajustan al derecho europeo y, para ello, tendrá en cuenta las condiciones especiales de España y Portugal como es su escaso nivel de interconexión eléctrica con Europa.
Sánchez forzó un receso
El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, forzó un receso en la reunión del Consejo Europeo que debate acordar alguna medida en materia energética, tras mostrar su enfado por filtraciones de la cumbre en la que se le acusa de estar dispuesto a vetar sus conclusiones.
Los líderes de la UE debaten durante la jornada la posibilidad de adoptar algunas soluciones para intentar frenar el incremento de los precios de la energía.
Sánchez ha venido reclamando esas soluciones conjuntas desde hace meses, pero tras constatar que no es posible que haya un acuerdo común que se aplique de forma inmediata, ha reclamado que se permitan medidas específicas para aplicar en la Península Ibérica al ser España y Portugal lo que se califica de una "isla energética".
En medio del debate, que está siendo "intenso", según fuentes españolas, el presidente del Gobierno leyó un tuit de un periodista de France 24 en el que se le acusaba de estar dispuesto a vetar las conclusiones de la cumbre si no se atendía su demanda de controlar los precios.
Expresó su queja por el hecho de que haya filtraciones y se levantó de la mesa, lo que llevó al presidente del Consejo Europeo, Charles Michel, a anunciar un parón técnico de la reunión.
Las fuentes españolas afirman que Sánchez está participando con ánimo "constructivo", "no ha vetado nada" y "se está batiendo el cobre" en defensa de su propuesta, ya que considera que no puede acabar la cumbre sin que haya solución alguna.
Tras el receso, los líderes europeos han vuelto a la sala de la reunión, y, según fuentes comunitarias, están meditando el nuevo texto "muy activamente".