El goleador del Athletic sigue empeñado en competir para la selección española.
Tras ocho años de ausencia en una cita mundialista, Ghana jugará en este 2022 el Mundial de fútbol que se celebrará en Catar entre noviembre y diciembre. El combinado africano certificó su billete para el torneo internacional el pasado 29 de marzo, al arrancar un empate a uno en el Estadio Nacional de Abuya, en la capital de Nigeria. El sorteo les ha encuadrado en el Grupo H, con la Portugal de Cristiano Ronaldo, la Uruguay de Luis Suárez y Corea del Sur. Es decir, no han tenido suerte y se les complica repetir los cuartos de final alcanzados en Sudáfrica 2010.
En su plantilla cuentan como referentes destacados con nombres como Thomas Partey -ex del Atlético que milita en el Arsenal-, Mubarak Wakaso -ex del Espanyol que compite en la liga china-, Daniel Amartey -defensor del Leicester-, Jonathan Mensah -que juega en la MLS estadounidense- y el veterano delantero Jordan Ayew -del Crystal Palace-. Con esos mimbres y con una amalgama de talento juvenil se presentarán en el evento catarí. Es por ello que, según ha trascendido, su federación de fútbol está tratando de 'reclutar' a futbolistas seleccionables que compiten en Europa.
Este es el caso de Iñaki Williams. En estos días ha salido a la luz la intención de la federación ghanesa de convencer al delantero del Athletic para que se una al equipo nacional de 'Las Estrellas Negras' y pueda así disfrutar de lo que se siente al jugar un Mundial. Le han ofrecido, en resumen, cumplir el sueño de todo niño que quiere ser jugador de fútbol de mayor. Quieren que les ayude a superar la fase de grupos y avanzar lo más lejos posible en la cuarta participación de la historia del país en un torneo mundialista. Pero el atacante vasco ha declinado esa posibilidad.
Los padres de Iñaki, Félix y María, son de Ghana. Ambos se conocieron en un campo de refugiados en Acra. Allí engendraron al delantero del Athletic y comenzaron un camino de meses hacia Reino Unido. Hubieron de cruzar largos tramos de desierto y al llegar a la zona norte de África llegaron a Melilla, y saltaron la valla. Ya en territorio español un abogado les aconsejó hacerse pasar por refugiados de un país en guerra, porque si no serían deportados. Así que asumieron ese rol, aprovechando la ascendencia liberiana de su madre y fueron trasladados la península. Y en ese impás les hablaron de Iñaki Mardones, de Cáritas Diocesanas.
Este fue el ser humano, cura, que les acogió y ayudó. Estuvo con ellos cuando nació el goleador del Athletic, en el Hospital de Basurto. Les buscó empleo y vivienda, y se convirtió en padrino del recién nacido. Ante la posterior falta de trabajo se mudaron a Navarra y allí pasaron unos años hasta que pudieron volver a Bilbao. Entonces iría despuntando poco a poco la capacidad del pequeño de los Williams para jugar al fútbol y el resto ya se conoce. Titular indiscutible con los 'Leones', partícipe protagonista de esta década de renacer del club de Lezama y jugador con más partidos seguidos en la historia de LaLiga. Por eso, a sus 27 años, han llamado a su puerta. En concreto, a la de su padre, que habría hablado con el presidente de la Federación de Ghana, Kurt Edwin Simeon-Okraku.
Ya en 2015 intentaron convencerle. Kwesi Nyantakyi, presidente de la federación ghanesa, lo confesó en la época y desde esa asociación se ha transmitido la firme intención de seguir conversando a través del padre del jugador. Saben que Iñaki sólo ha participado con España en partido amistoso, si bien ha sido citado para la preparatoria de la Eurocopa 2016 -con Vicente Del Bosque- y del Mundial de Rusia 2018 -con Julen Lopetegui-. En consecuencia, puede ser seleccionado por el equipo nacional ghanés.
Pero el jugador se mantiene firme en su objetivo de competir con el combinado español. En 2019, quizá en su mejor temporada en cuanto a rendimiento, explicó que "sería muy bonito (jugar con España en un gran torneo)". "Es algo que sueñas desde pequeño. Ir a la selección es lo máximo para cualquiera y estoy con muchas ganas de meter la cabeza ahí", añadió, antes de la Eurocopa 2020. Ese sigue siendo el camino que está empeñado en recorrer, aunque le cueste mucho más. Hace unos meses volvió a incidir en esta intención, alegando que se siente muy apegado a Navarra y a Bilbao, amén de a Ghana -por sus raíces familiares-. Tanto él como su hermano Nico, que ya está en la dinámica de la Sub-21.