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LA INCONGRUENCIA DEL PNV

lunes 18 de abril de 2022, 13:07h
Actualizado el: 18/04/2022 13:35h
El PSOE sanchista ha cubierto de dinero a Bildu y le ha hecho concesiones políticas...

El PSOE sanchista ha cubierto de dinero a Bildu y le ha hecho concesiones políticas que hieren la dignidad de España. Ante los bilduetarras robustecidos, el PNV ha tendido la mano temblorosa. Un partido de sólidas raíces católicas, liberal conservador, representante de la derecha vascongada, respetuoso con la Constitución de 1978 aunque pretenda, eso sí, modificarla, acepta la alianza con los herederos del terrorismo que se cebó en su día contra los militantes peneuvistas.

He conversado con viejos amigos vascos que se sienten avergonzados por la mano tendida del presidente del PNV hacia los herederos de Eta y por su actitud genuflexa ante Arnaldo Otegui. La debilidad en Madrid del Gobierno de Frente Popular y la decisión de Pedro Sánchez de mantenerse en el poder a toda costa permiten a los secesionistas catalanes y vascos y a los sucesores proetarras acentuar su agresividad anticonstitucional y zarandear la estabilidad de España.

Pero si grave es semejante actitud también lo es que tanto el PSOE, aliado de comunistas y podemitas, como el PNV de hinojos ante Bildu, anatematicen a Vox, partido al que excluyen del ejercicio democrático. El cinismo de estas posiciones solo resulta comparable con la ligereza del Partido Popular, acobardado, que no señala la incongruencia del PSOE y el PNV. El anatema lanzado contra Vox tendría al menos una explicación, no una justificación, si se extendiera a los sectores de extrema izquierda que empozoñan la vida española. Se pone como ejemplo el asedio contra Le Pen en Francia, pero es que ni el partido socialista ni la social democracia francesa ni Macron estarían dispuestos a coaligarse con el partido comunista, que es esencialmente totalitario y antidemocrático.

Aquí, en España, la vida política se ha truncado por la obsesiva actitud de Pedro Sánchez de permanecer en Moncloa. En 1996, tras las elecciones generales, le hubiera bastado a Felipe González la alianza con el Partido Comunista para permanecer en el poder. Pero Felipe González es un hombre de Estado, tal vez el más importante del siglo XX español, y prefirió abandonar la Moncloa antes que pactar con el totalitarismo que representaba el Partido Comunista.