Hace muchísimo tiempo, en mis colaboraciones en Blanco y Negro que dirigía, entonces, mi hermano Luis María, mis artículos iban acompañados por dos acuarelas del excelente y magnífico pintor Julián Grau Santos.
El otro día tuve la oportunidad de conocer a Coco Calvoz, una persona joven de 19 años, estudiante de Arte y Diseño en EEUU, y se nos ocurrió la idea de poder ilustrar alguno de mis artículos con los dibujos que ella podía hacer inspirándose en los platos.
Efectivamente, así ha sido.
Don Giovanni y Coco Calvoz
El restaurante era Don Giovanni. Coco contó con la colaboración de Andrea Tumbarello, propietario, director y chef de Don Giovanni. El resultado es el escrito que me ha enviado Coco, acompañado por sus dibujos.
Este es un primer ejemplo y un primer ensayo:
“Cuando Rafael Anson me pidió ir a comer a Don Giovanni y a hacer unos dibujos y reflexiones sobre mi experiencia, dije que por supuesto que sí. Me llamo Coco. Tengo diecinueve años y estudio ilustración en Ringling University of Art & Design, en Estados Unidos. Me encanta el arte, y sabía desde pequeña que me quería dedicar a lo mismo como carrera profesional.
También, me gusta comer. ¿A quién no? Pero, como soy celíaca, a veces se me complica el comer en restaurantes, sobre todo en italianos que suelen servir mucha pasta, empanizados, etc., que llevan gluten.
En Don Giovanni, comí de maravilla.

Empezamos con una pizza trufada —sin gluten, obviamente— que llevaba un equilibrio perfecto entre tomate, queso, y trufa.

También probamos el pulpo asado con puré de patata, rúcula y tomate cherry. He vivido en Miami y con mis padres hemos pasado mucho tiempo de viaje por el Caribe. Es decir, he comido mucho, pero mucho, pulpo. El de Don Giovanni… solo una palabra… ¡WOW! delicioso.
Seguimos con una pasta a la carbonara —también sin gluten— pero no una de estas carbonaras que se pasan con demasiada crema. Esta era ligera y rica. No pregunté (lo haré cuando vuelva) pero parecía que la salsa estaba hecha solo con yema de huevo y un poquito de queso — un tocinillo del cielo hecho en salsa italiana. Fantástico.

De postre, tomamos una panna cotta. La mejor que he tomado en mi vida. Este plato creo que fue el que más me impresionó, porque la panna cotta es siempre sin gluten. Con lo cual, he probado este postre muchas veces y este es mi favorito.

Pienso volver pronto a Don Giovanni porque, para un celíaco, es un paraíso culinario. Muchísimas gracias al Chef Andrea Tumbarello y a su hija encantadora, Carlotta, por recibirme con tanto cariño”.
Armonías
Creo que el tema vale la pena y abre un camino a que realmente, junto al predominio de las imágenes, de las fotos, de los vídeos, que se entienda que, muchas veces, la ilustración de un dibujo, de una acuarela, puede ser igual o más interesante.