del 5 al 14 de octubre
Barcelona acoge el Congreso Mundial de la Naturaleza
miércoles 01 de octubre de 2008, 16:11h
Por segunda vez, este congreso, que se celebra cada cuatro años y está organizado por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza, recala en España (tras su paso por Madrid en 1984), con el objeto de "crear un espacio para discutir de forma franca, abierta y libre", y donde las voces de los líderes políticos y de las ONG medioambientalistas tienen "el mismo peso", ha explicado el jefe de la comisión global de la UICN, Mario Laguë.
Laguë ha presentado la programación del congreso, que incluye más de 800 actividades, entre mesas redondas, ponencias, talleres, exposiciones o proyecciones, y que inaugurará el domingo 5 de octubre el Príncipe de Asturias, en un evento en el que también está prevista la presencia del Príncipe Alberto de Mónaco.
El congreso se divide en dos partes: la primera, el foro en sí, con los diálogos y conferencias, donde durante cuatro días se debatirán aspectos relacionados con los ejes temáticos de esta edición: "Un nuevo clima para el cambio", "Ecosistemas sanos, gente sana" y "Salvaguardar la diversidad de la Vida", a la que le seguirá la Asamblea de miembros, considerada el verdadero "parlamento ambiental planetario".
Políticos, representantes de grupos indígenas, científicos o ecologistas procedentes de 150 países conforman la masa crítica de este "parlamento de la naturaleza".
En la Asamblea, de la que saldrá elegido el nuevo consejo y el presidente de la UICN, participan los representantes gubernamentales y de ONG de 160 países, que elaborarán la agenda medioambiental, una hoja de ruta que se confecciona tras el debate y votación de una amplia gama de asuntos relacionados con la naturaleza, y para la que ya hay previstas al menos 120 mociones.
Entre los asuntos concretos que, según la organización, se convertirán en protagonistas en los debates, han apuntado el futuro y viabilidad de los biocombustibles, los organismos genéticamente modificados, la "sobrepesca" en algunas zonas del planeta, como ocurre en España con el atún rojo, o la destrucción de hábitats.
La totalidad de las sesiones están enmarcadas dentro de una docena de itinerarios temáticos o "viajes" para que los asistentes puedan elegir con mayor facilidad ante una oferta inabarcable: el Mediterráneo, las áreas protegidas, las especies, la energía, los derechos y conservación, los bosques, el mar, las islas o los mercados y las empresas, entre otros.
Por su parte, el presidente del comité español de la UICN, Carlos Sánchez, ha adelantado que en el congreso, donde habrá representantes del Ministerio de Medio Ambiente y de diferentes Gobiernos autonómicos, se abordarán asuntos nacionales como la protección del lince ibérico, el refuerzo de la Red Natura 2000, o la conservación integral del río Ebro.
El director general del congreso, Enrique Lahman, quien ha recalcado que "no hay otro evento como éste en el mundo" desde el punto de vista medioambiental, ha señalado que se eligió Barcelona entre once candidaturas por su condición de "puerta del Mediterráneo" y por las infraestructuras que ofrece la ciudad.
Los ciudadanos que deseen participar en los debates tendrán la posibilidad de hacerlo tras el pago de un pase de 75 euros diarios, aunque, quizás, la actividad más interesante de cara al gran público será la denominada "Rumbo a Barcelona": la presencia en el puerto de la capital catalana de una veintena de veleros dedicados a la investigación marina que podrán ser visitados, y algunos de los cuales iniciarán desde estas aguas diferentes expediciones.
Durante el congreso, que tendrá lugar principalmente en el recinto del Parque del Fórum, se habilitarán pabellones temáticos dedicados, entre otros, a los bosques, al agua, los océanos o las especies, así como los monográficos a España, Cataluña o la UE.
El congreso mundial, que cuenta con el apoyo del Gobierno de España y la Generalidad, así como del Ayuntamiento de Barcelona, tiene un presupuesto de unos trece millones de euros.
La UICN es una organización creada en 1948 -el domingo cumple 60 años- dedicada a apoyar la investigación científica y a encontrar "soluciones pragmáticas" para los desafíos medioambientales, que opera en cerca de 140 países a través de los gobiernos, agencias gubernamentales y ONG