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CICLISMO

La peligrosa situación del Movistar Team que preocupa al ciclismo de España

La peligrosa situación del Movistar Team que preocupa al ciclismo de España
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jueves 28 de julio de 2022, 23:54h
El único equipo nacional que figura en la primera categoría de este deporte podría descender.

El ciclismo español está atravesando una época dura. A la ausencia de grandes patrocinadores que respalden proyectos de élite -excepción hecha de Telefónica con el Movistar Team- se ha sumado el descenso abrupto en los resultados de los corredores nacionales. Sin ir muy lejos, el recién terminado Tour de Francia es el primero desde 1998 que no ha contado con ciclistas españoles en su Top-10. Además, desde 2018 no se celebra un triunfo de etapa -en aquella edición ganó Omar Fraile-. Se han acumulado ya 91 etapas consecutivas sin victorias de España en la 'Grande Boucle'. Y si se amplía el foco a las tres grandes carreras (Tour, Giro de Italia y La Vuelta), la sequía asciende a 117 jornadas de ciclismo sin subir al podio -el último en lograrlo fue Ion Izaguirre, en la ronda nacional de 2020-.

La extinción del fenómeno histórico llamado Alejandro Valverde ha desnudado los problemas de consistencia que este deporte está arrastrando en el país. El murciano, de 42 años, ha acumulado el asombroso monto de 133 triunfos a lo largo de su trayectoria. Una barbaridad que se extiende a lo largo de dos décadas de excelencia y que, entre otras cosas, ha maquillado la tesitura del ciclismo patrio y, también, de su propio equipo. Un total de 16 temporadas lleva 'El Bala' en la escuadra telefónica, empujando con su maravillosa inteligencia instintiva en carreras de todo pelaje. Pero ese faro colosal se está apagando y el abismo ya ha comenzado a asomar.

El Movistar ha sufrido en este mes de julio un imprevisto sobresaliente. Este año confiaron las riendas de su plan estratégico a Enric Mas. Colocaron al balear como jefe de filas único, tal y como había venido reclamando el protagonista en cuestión, pero no ha respondido como se esperaba. Su debacle en las primeras tomas de contacto con la montaña francesa le alejó del objetivo, como se lamentaba amargamente Eusebio Unzué. "El objetivo de salida era meterse entre los cinco mejores y en la primera gran etapa de los Alpes esto se fue al carajo por el mal día que tuvo Enric. Al día siguiente consiguió entrar entre los mejores en Alpe D’Huez, pero es algo que le ha marcado en su confianza y en su moral", analizó el director.

Unzué: "Es lo que tenemos ahora en este país"

Unzué, curtido en mil batallas y arquitecto de algunas páginas gloriosas del ciclismo español, exhibió sinceridad antes de la conclusión de la prueba gala. "Siempre hemos querido tener con nosotros al mejor, o a los mejores ciclistas españoles del momento. Enric es uno de ellos y lo ha demostrado con su regularidad y sus podios en este tiempo (...) Pero es lo que tenemos ahora en este país. Hemos vivido ciclos maravillosos y ahora no tenemos el nivel de hace diez años. Hay que tener calma. A Enric le toca liderar esto y sacarnos las castañas del fuego. Y la gente no puede pensar que uno sustituye a otro inmediatamente, y al mismo nivel", argumentó. Sin embargo, Mas acabaría confesando que es presa del pánico en los descensos y abandonó antes de llegar a París.

Así las cosas, la resignación del gestor navarro bien puede resumir el paradigma actual. La sombra de Alberto Contador, Valverde, Carlos Sastre o de 'Purito' Rodríguez se ha vuelto gigantesca. Mikel Landa, Mas, Marc Soler y demás gallos llamados a tomar el testigo no están correspondiendo con las expectativas. El mejor corredor nacional en el pasado Tour fue Luis León Sánchez -finalizó 14º en la general-, a sus 38 años de edad. Él se destapó como el más batallador de una representación española en la que también lo intentó Carlos Verona. Este es un paisaje presente que tratarán de desbrozar diamantes que llegan como Carlos Rodríguez (21 años) y Juan Ayuso (19 años). Al primero lo ha contratado el Ineos británico y al segundo, el UAE de Tadej Pogacar. Las esperanzas del renacer están depositadas en ellos.

En el entretanto, el brete subraya al Movistar. El único equipo español en la máxima categoría está en riesgo de descenso. La Unión Ciclista Internacional ha implementado un novedoso sistema de ascensos y descensos que entrará en vigor desde enero, rompiendo con la tradicional política de distribución de plazas fijas en la élite. En el World Tour -Primera División- compiten 18 equipos y aquellos dos que obtengan peores resultados en un rango de tres años bajarán de categoría. El periodo trienal se va a reiniciar para ocupar los años 2023, 2024 y 2025 y la estructura navarra se encuentra amenazada. Está obligada a sumar más que nunca los conocidos como puntos UCI en lo que resta del calendario. Con La Vuelta como la carrera que podría salvarles o condenarles.

Castigo al tacticismo de Movistar

Los puntos UCI se reparten en cada competición y cada carrera premia con más o menos cantidad de puntos según su estatus. Por ende, las tres grandes vueltas por etapas son los eventos de mayor puntuación. El ganador del Tour suma 1.000 puntos para su equipo, mientras que el vencedor de una etapa suma 150 puntos; el campeón de la Vuelta, por ejemplo, aporta 850 puntos; y uno de los eventos más importantes de lo que queda de curso, el Mundial en ruta, otorgará 600 puntos al equipo del medallista de oro. Eso sí, cuanto más arriba se acabe una prueba, más puntos UCI se ganan, pues también están bonificadas las clasificaciones generales elevadas, las de las etapas y las de las clásicas de un día.

Según ese sistema de puntuación, el Movistar Team se va a jugar su futuro en estos meses con Israel-Premier Tech, EF Education First, Cofidis, TotalEnergies, BikeExchange y Lotto Soudal. El bloque español, que viene de sumar 70 puntos en el Tour por los resultados en varias etapas de Verona y Matteo Jorgenson, es 16º y viaja con 728 puntos de colchón con respecto al descenso. Ahora Unzué y compañía han de trazar bien la senda, pues podrían puntuar más en carreras de menor entidad -como la Clásica San Sebastián- y por ello han sacrificado parte de la preparación de Tour en beneficio de presentar opciones de victoria en, por ejemplo, campeonatos nacionales. Movistar se sabe en el alambre y podría cambiar su tacticismo por una hoja de ruta más atacante para salvar el pellejo.

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