En una sola frase, Emiliano García Page ha desmontado toda la estrategia electoral de Pedro Sánchez. En una entrevista publicada en “El Mundo”, el presidente de Castilla-La Mancha afirma que si el PSOE sigue “con las mismas compañías”, sufrirá un “castigo electoral”. Discrepa también de los ataques del PSOE a Nuñez Feijóo que no “cree que sea un político insolvente.”
Emiliano García Page se ha opuesto desde el principio a la formación del llamado Gobierno Frankenstein. Considera que el pacto del PSOE con Podemos e IU y la alianza con ERC y Bildu supone un lastre para los socialistas, además de un perjuicio para España. Pero, ahora, en vísperas de las elecciones municipales y autonómicas, los barones socialistas están indignados y aterrados de las consecuencias negativas para su partido de ese pacto. Consideran, por ejemplo, que la mayoría absoluta del PP en Andalucía obedece en buena medida a “ese puzle” de un Gobierno formado con comunistas en alianza con separatistas y proetarras.
Lambán, el presidente de Aragón, también ha criticado a Pedro Sánchez por estos acuerdos, al igual que otros barones socialistas que no se atreven a decirlo. Y es posible, que el propio presidente del Gobierno busque, antes o después, la manera de desembarazarse de Podemos. De hecho, ante la tramitación en el Congreso del ingreso de Finlandia y Suecia en la OTAN, amenazó a Garzón con romper la coalición si votaba en contra. El líder de IU, ante el riesgo de perder la poltrona ministerial, terminó absteniéndose.
Y es que, la mayoría de españoles, socialistas incluidos, están escandalizados de las inaceptables cesiones del Gobierno a las exigencias de ERC y Bildu con el único propósito de prolongar la legislatura. De ahí, el dilema de Pedro Sánchez. Los acuerdos con los comunistas, separatistas y proetarras penalizan electoralmente al PSOE, pero son imprescindibles para ganar tiempo, pues ahora las encuestas independientes auguran una incontestable victoria del PP. Seguramente, Moncloa busca el momento de romper la coalición para evitar el desastre anunciado. Se desconoce cuándo lo hará, pero será demasiado tarde. Pues resulta evidente el perjuicio para los socialistas, y para España, del Gobierno Frankenstein.