Los neozelandases arrasaron a Australia dos veces seguidas para alzar el trofeo.
Nueva Zelanda dio un importante paso hacia el título del Rugby Championship al consumar una fácil victoria sobre Australia (40-14) en el Eden Park de Auckland en la última jornada. Se colocaba como principal favorita, a expensas del resultado entre Sudáfrica y Argentina. Finalmente, los Springboks no pudieron derrotar a los americanos por 39 puntos de diferencia y los All Blacks se apuntaron el campeonato, a pesar de las dudas que arrastran.
Cinco ensayos, dos transformaciones y tres penaltis, los tres de Richie Mo'unga, que también fue el autor de las transformaciones, permitieron a los All Blacks superar claramente a Australia, que anotó dos ensayos y dos transformaciones, en un partido muy diferente al anterior enfrentamiento entre ambos equipos en Melbourne (37-39) el día 15.
La selección de Sudáfrica derrotó por 38-21 a la de Argentina en el último partido del Rugby Championship 2022, disputado en el estadio Kings Park de Durban, pero el título se fue de nuevo para Nueva Zelanda. Los Springboks, vigentes campeones del mundo, debían batir a los Pumas por 39 puntos más bonus para lograr su segunda corona en el torneo entre las grandes potencias del balón oval en el Hemisferio Sur, pero tras dar la impresión de poder conseguirlo durante casi toda la primera mitad el cuadro albiceleste se lo impidió y los All Blacks sumaron su octavo título en diez ediciones.
Las faltas disciplinarias lastraron a Argentina en el primer periodo, en el que Sudáfrica se situó con un claro 17-0 tras dos ensayos de Jasper Wiese y Siya Kolisi y las conversiones de Frans Steyn, pero los Pumas vieron la luz con una marca de Gonzalo Bertranou al borde del descanso y otra de Juan Martín González a la vuelta de los vestuarios, ambas transformadas posteriormente por Emiliano Boffelli (17-14).
La disciplina le costó a Sudáfrica más de un disgusto en el segundo periodo, pero también a Argentina. Dos ensayos de castigo dieron aire a los 'Springboks' y lastraron a los 'Pumas', que vieron cortado un nuevo intento de reacción tras un ensayo de Matías Moroni (24-21) a falta de once minutos.
Una penalización volvió a ampliar la ventaja sudafricana a 31-21 y el broche lo puso con otra marca sobre la campana Kurt-Lee Arendse y otra transformación de Steyn. Argentina había luchado, por momentos pareció que podía decantar el partido de su lado, pero no pudo y lo acabó pagando con la derrota. Sudáfrica supo defenderse en los momentos difíciles e hizo gala de su poderío y experiencia para salvar el partido, pero no le dio para llevarse el título que festeja otra vez Nueva Zelanda.