La guarda costera de Suecia ha detectado una segunda fuga de gas en el gasoducto ruso Nord Stream 2 que se suma a las tres detectadas en las dos tuberías entre el domingo y el lunes, que las autoridades de Dinamarca y Suecia investigan como sabotaje. La cuarta fuga, de menor tamaño, se encuentra en la zona exclusiva económica sueca y en el Nord Stream II, según informó al diario "Svenska Dagbladet" Jenny Larsson, portavoz de la Guardia costera.
"Se trata de un vertido grande de unos 900 metros de diámetro y otro menor de unos 200 metros", afirmó esa fuente. Una patrulla de las autoridades suecas, que al igual que las danesas, supervisan la con barcos y aviones la zona, hallaron la fuga. En total hay dos fugas en cada gasoducto, dos en la zona danesa y dos en la sueca, en aguas internacionales.
Tanto los gobiernos de Suecia y Dinamarca, como el de Alemania y la Unión Europea (UE) atribuyen esos escapes a un sabotaje, cuyo origen está siendo investigado. La investigación de las fugas avanza lentamente debido a que continúa saliendo gas de las tuberías, lo que impide el acercamiento a la zona.
La OTAN también habla de "sabotaje"
La OTAN ha emitido un comunicado en el que señala "todo indica" que el daño a las tuberías de los gaseoductos se debe a un acto de "sabotaje deliberado, imprudente e irresponsable".
La Alianza asiste con "gran preocupación" a la fuga de gas en el Báltico, que está causando "riesgos para el envío y daños ambientales sustanciales".
"Nosotros, como aliados, nos hemos comprometido a prepararnos, disuadir y defendernos del uso coercitivo de la energía y otras tácticas híbridas por parte de actores estatales y no estatales", señala en el comunicado, en el que advierte de que cualquier ataque "deliberado" contra la infraestructura crítica de los Aliados "se enfrentaría con una respuesta unida y decidida".