Diecisiete estados miembros de la UE piden intervenir el mercado de este combustible.
El intento de imponer un tope a los precios del gas ruso en Europa implicará el corte de los suministros, alertó el consejero delegado de Gazprom, Alexéi Miller, en la televisión pública rusa.
"Nos orientamos en los contratos firmados. Una decisión unilateral como esta es una violación de las condiciones vigentes del contrato que implica el cese de los suministros", afirmó.
Miller recordó que este paso de reacción a la imposición de topes de precio a los hidrocarburos rusos está previsto en un decreto presidencial firmado en marzo pasado por el mandatario ruso, Vladímir Putin.
El propio jefe de Estado ruso ha advertido en varias ocasiones que cualquier intento de limitar los precios del crudo y el gas ruso significaría que Rusia no exportaría estos rubros, y llamó a la UE a no violar las leyes de oferta y demanda que rigen el comercio internacional.
Entre las últimas sanciones impuestas a Rusia por la Unión Europea está la del compromiso de imponer un límite global al precio del petróleo ruso y sus derivados, de tal manera que las navieras europeas solo podrán transportarlo desde Rusia a terceros países si se vende a un importe igual o inferior al establecido.
El tope al precio del petróleo no será una cantidad fija, sino un variable que sitúe el precio del crudo ruso por debajo del precio global de mercado, reduciendo así los ingresos que obtiene Rusia por la venta de combustibles fósiles y que utiliza para financiar la guerra contra Ucrania. Este mecanismo de castigo a Rusia fue uno de los temas tratados por Yellen con los ministros del Eurogrupo, con quienes también discutió sobre la necesidad de acelerar la asistencia económica a Ucrania.
Sobre el gas, por ahora los países miembros de la UE se han propuesto poner en marcha una plataforma de compras conjuntas de gas el próximo año con el objetivo de adquirir ese hidrocarburo más barato de cara al invierno de 2023-2024, que entre los Veintisiete se observa como "más crítico" que la inminente temporada de frío.
Ahora bien, no hay unanimidad sobre idoneidad de intervenir en el mercado, algo que no parece que vaya a concretarse por ahora en un tope de precio a las importaciones de gas, como reclaman 17 Estados miembros, sino que Bruselas se inclina por seguir negociando con proveedores como Noruega, Estados Unidos, Qatar o Argelia, donde estuvo ayer Simson.