El Don Juan de Anson es el ensayo español más vendido en el siglo XX, el gran bestseller indiscutido. Celebran ahora los socialistas el 40 aniversario de la gran victoria de Felipe González y el PSOE en las elecciones generales. Reproducimos a continuación una página del Don Juan de Anson en la que se narra una entrevista reveladora.
En octubre de 1977, durante una cena con Felipe González y su amigo el periodista Alfonso S. Palomares, el pujante líder socialista manifiesta a Anson su vivo deseo de conocer a Don Juan. Todavía no ha tenido ocasión de departir con él.
Anson organiza un almuerzo en el restaurante Zalacaín, al que asisten con Don Juan, Sainz Rodríguez, el duque de Alburquerque y Luis Rosales. Con Felipe González acude Alfonso S. Palomares, que ha contribuido con diligencia a la preparación del encuentro.
-No quiero que esté Palomares -le dice, al entrar en el restaurante, Don Juan a Anson, quien, a pesar de la violencia, arregla las cosas como puede.
Durante la sobremesa, muy distendida, Felipe González le plantea a Don Juan:
-El resultado que mi partido ha obtenido en las pasadas elecciones ha sido excelente. Yo quisiera preguntarle si la Monarquía aceptaría una eventual victoria socialista en unos próximos comicios.
-Chiquito -le responde Don Juan-, no solo la aceptaría, sino que he dicho cien veces que la consolidación de la Monarquía en España está en función de un largo Gobierno socialista. El triunfo del PSOE no es solo conveniente para la alternancia democrática, sino deseable para la Monarquía.
Con cierta socarronería, Sainz Rodríguez añade:
-La consolidación de la Monarquía será definitiva cuando el Gobierno socialista, tras una o varias victorias, pierda las elecciones y dé paso a los nuevos vencedores, robusteciendo así la alternancia democrática, tan deseable para la Monarquía.
Al salir del restaurante, y tras despedir a Felipe González, Anson le comenta a Don Juan.
-Señor, ¡qué violencia con lo de Palomares! No sabía que Vuestra Majestad tuviera nada contra él.
-Nada en absoluto. Al revés. Me cae muy bien. Pero solo hace unos meses que abdiqué y tengo que andar con especial cuidado en lo que digo. No podía haber un testigo que avalase a González en la conversación de hoy. Todo ha salido muy bien pero yo podía haberme equivocado y decir algo inconveniente.