Empieza 2023 y las miradas se fijan, irremediablemente, en que este año tenemos elecciones. Dos, para ser más exactos. El primer encuentro será para 12 comunidades autónomas, así como más de ocho mil municipios, el 28 de mayo. Para las generales habrá que esperar unos meses y en diciembre, si no se tuerce nada, tendremos que pasar todos por las urnas. Se lo decía así el presidente del Gobierno a los medios de comunicación en su última comparecencia: “Descansen que el próximo año apunta a intenso”.
Pero si se espera potente este nuevo año para los periodistas, no menos fuerte será para la ciudadanía española, que vive -y sufre- las proclamas a golpe de ocurrencias y titular en una eterna campaña electoral. Las sensaciones se volverán a enfrentar a la hora de tomar la decisión entre el voto de corazón, la mayor parte de las veces nunca razonado y casi siempre visceral, y el voto útil, que sí implicará un ejercicio mayor de reflexión, aunque al final no cambie mucho el sentido.
Es decir, eliminado el centro por incomparecencia, el electorado tendrá que decidir, como casi siempre, entre la izquierda y los que están más allá de la izquierda o la derecha y los que están más allá de la derecha. Los que votan ‘nacionalismo’ no tienen que pensar porque ya lo tienen claro.
De esta forma, con un panorama de alta tensión política, una crisis económica de las que afecta a todos los bolsillos y un covid que se va, pero no termina de irse, la Carta a los Reyes Magos de los diferentes partidos se presenta interesante y más necesaria de magia que nunca.
El PSOE, el de verdad, el de trabajar por las personas, ha pedido que Pedro Sánchez deje de hacer campaña por sí mismo y su supervivencia y que piense un poco más en el partido de la calle Ferraz de Madrid. En una segunda parte de la carta, los diferentes líderes regionales prometen portarse bien si el presidente del Gobierno deja de poner palos en las ruedas a sus propios candidatos. Aseguran, sobre todo en Castilla-La Mancha y Aragón, que cantarán muchos villancicos si su jefe en Moncloa trabaja de una vez ya para todos los españoles y no solo para unas cuantas.
Eso sí, piden que sigan llegando muchos fondos europeos para “jugar” y carbón, mucho carbón del malo, para los que se sientan en frente en el Congreso, aunque también para algunos de los que se sientan al lado en el Gobierno.
El PP, por su parte, escribe que solo pide que las encuestas de intención de voto se conviertan en realidad y, con ayuda de Vox o no, poder ocupar de nuevo la Presidencia del Gobierno. En la carta, como queda espacio, también piden, si sus majestades de Oriente tienen tiempo entre tanto encargo, que Alberto Núñez Feijóo asiente su candidatura y que el mensaje de los populares sea claro y unánime.
Vox, en la misma línea, ha pedido también que los sondeos digan la verdad y que ésta sea la que presenta un vuelco electoral con expulsión de la Moncloa de Pedro Sánchez y su séquito. Si no les traen lo pedido, amenazan entre bromas con presentar un recurso ante el Tribunal Constitucional.
Podemos ha escrito la carta más larga. No cree en los Reyes Magos, pero sí en que lo pague todo papá-Gobierno y los impuestos impuestos a las grandes empresas, oligarquías capitalistas y poderes fácticos de hombres que fuman puros con las cloacas del Estado. Aun así, en la carta abre su corazón e implora que le escuche su hermano mayor, que no se porta bien porque no le hace caso y le quita sus juguetes: “Esta Ley es mía...”. La formación morada también quiere “que obedezca la hermana menor, que da mucho Trabajo porque quiere ir sola todo el rato y se puede perder...”.
Ciudadanos ha escrito la más corta. Solo ha pedido poder escribir la Carta a los Reyes Magos la próxima Navidad.
ERC, como se porta muy bien y todos los años le traen todo lo que pide, ha escrito este año una lista más larga de peticiones que ha mandado nuevamente a su rey favorito: Pedro Sánchez de Oriente. Lleva unos cuantos años mandándola a la Avenida de la Puerta de Hierro s/n porque llega antes y se reciben los regalos mejor envueltos. Este año ha pedido un referéndum de autodeterminación... ¡A lo mejor es más fácil que Messi vuelva al Barça!
El PNV viene optando últimamente por lo fácil y solo pide dinero. Lo disfrazan un poco con que quieren más autogobierno, pero con el dinero les vale. ¡Cuánto más, mejor! Por su lado, Bildu no escribe a los Reyes Magos. Desde hace tres años, el Olentzero les trae todo lo que piden: estar más cerca y más juntos por Navidad.
Como quieran que hayan sido las cartas que han enviado desde las distintas formaciones políticas, con sus adornos y pueriles buenos deseos, recuerden que los verdaderos Reyes Magos, los que cumplen los sueños de los políticos, somos todos los españoles, aunque sea en mayo o diciembre. ¡No se dejen engañar por lo que escriban o prometan, casi nunca cumplen!