La primera ministra de Escocia, Nicola Sturgeon, renuncia al cargo tas más de ocho años como líder del Partido Nacionalista Escocés. "En mi corazón y mi cabeza sé que es el momento", ha afirmado Sturgeon en una rueda de prensa.
"Esta decisión ha sido muy difícil, pero buena para el partido y el país", ha añadido la todavía primera ministra escocesa, que ha avanzado que continuará vinculada a la política.
Un 42 % del electorado escocés cree que la líder del independentista debía dimitir en medio de la polémica por la aprobación de una ley trans.
La encuesta se realizó después de que se investigara al Servicio penitenciario escocés a raíz del caso de Isla Bryson, una persona transgénero que ingresó en una cárcel de mujeres pese a haber violado a dos cuando era un hombre llamado Adam Graham.
El error en esta ocasión ha aumentado el debate en Escocia en torno a un proyecto de ley aprobado en enero por el Parlamento escocés a instancias del Gobierno y que excepcionalmente ha sido bloqueado por el Ejecutivo de Londres, iniciándose un proceso judicial.
La ley escocesa reduce a los 16 años -frente a los 18 de la británica- la edad mínima para solicitar el reconocimiento legal de un cambio de género y no exige que haya un diagnóstico médico previo de disforia, entre otras cosas.