El primer bosque vertical con árboles en suspensión ha sido instalado en la entrada de CaixaForum Barcelona. A lo largo de 535 m2, una decena de árboles de grandes dimensiones y más de 19.000 plantas de 104 especies distintas adorna una pared de 12 metros de altura y 50 de anchura.
Para este bosque, que es a su vez una obra de arte viva, se ha realizado una selección botánica basada en criterios que van más allá de lo estético y ornamental. La sostenibilidad y la mejora de la biodiversidad han sido los ejes en torno a los cuales se ha proyectado el bosque, eligiendo plantas autóctonas, como la lavanda (Lavandula hybrida), la salvia (Salvia officinalis) o el romero (Rosmarinus officinalis), y otras adaptadas a nuestro clima, en un auténtico homenaje al Mediterráneo, que se ve representado en 9 especies de árboles: el olivo (Olea europaea), el algarrobo (Ceratonia siliqua), el granado (Punica granatum), el ciprés (Cupressus semopervirens), el avellano (Corylus avellana); el taraje (Tamarix africana); el álamo negro (Populus nigra italica); el sauce (Salix Golden Curls) y el álamo blanco (Populus alba pyramidalis).
El proyecto impulsado por la Fundación "la Caixa" también ha tenido en cuenta en todo momento que se pudieran garantizar unas relaciones positivas con la fauna local y la migratoria. El bosque atraerá diversos animales que podrán anidar, alimentarse en él o polinizar sus flores. En los primeros días de plantación de los árboles, y coincidiendo con el inicio de la primavera y las primeras floraciones, ya pueden observarse visitas frecuentes de zánganos.
Con el objetivo de optimizar los recursos naturales, el mantenimiento estará basado en el consumo de aguas pluviales y el aprovechamiento del agua de riego, con un sistema de reaprovechamiento del agua altamente eficiente. El bosque vertical dispone de 13 depósitos para almacenar el agua, con 2.000 litros de capacidad cada uno, que se calcula que podrán cubrir alrededor de un mesde autosuficiencia de riego en verano y más de tres meses durante el invierno.
Cada jardinera tendrá en la parte inferior una zona para drenaje que estará conectada con el sistema de bajantes de agua para que esta pueda ser reutilizada con posterioridad.